jueves, 30 de agosto de 2012

"La Tercera Vez Entendieron la Voz que Oyeron"

El Señor ha dispuesto, desde el inicio, el método que se ocuparía en enseñarnos dentro del Templo. Además de usar representaciones y símbolos, uno de los elementos claves para nuestro aprendizaje es la repetición.  No sólo que durante una misma experiencia se nos comunique más de una vez un concepto, sino se nos es requerido asistir con frecuencia a participar en nombre de un fallecido de la misma experiencia que pasamos hace años.
La visita de Jesús registrada en el Libro de Mormón, en el décimo primer capítulo de 3 Nefi, fue una visita con una profunda instrucción en un contexto de Templo, como lo propone John Welch1. La multitud se encontraba alrededor del Templo de la ciudad de abundancia, posiblemente por alguna festividad posterior a la Pascua. La voz del Padre resonó de los cielos para presentarles a Su Hijo2 que había cumplido con su misión expiatoria, y se había levantado de los muertos. A pesar de ser la voz más perfecta de todas no fue entendible por los miembros de la multitud3, se les permitió oírla por segunda vez, poniendo más atención a su sonido, pero no pusieron la atención suficiente. A la tercera vez fueron capaces de interpretar aquella voz suave, que anteriormente conmovió no solamente sus almas sino también sus cuerpos, haciendo arder sus corazones4.
No creo haber sido el único que al recibir las investiduras (durante mi estadía en el CCM), tuve una experiencia que podía reconocer como una que me había hecho arder mi corazón y estremecer todo mi cuerpo y alma, pero a la vez no era capaz de interpretar correctamente todo lo que se me había enseñado. Era evidente que requeriría una visita tras otra para ir logrando un mediano entendimiento de la instrucción y significado de tal maravillosa experiencia.
Así como la voz se entendió la tercera vez entre los nefitas, las enseñanzas del Templo son comprendidas a medida que visitemos regularmente este Santo lugar, estando preparados debidamente. Aunque no tendremos toda la claridad en la tercera visita, eso es en realidad una bendición porque nos insta a seguir preparándonos para visitar la Casa del Señor.

Notas
1.        Sermon at the Temple and the Sermon on the Mount: A Latter-day Saint Approach by John W. Welch
2.       3 Nefi 11:3
3.       3 Nefi 11:4
4.       3 Nefi 11:3

lunes, 28 de mayo de 2012

Tour sobre Templo de Jerusalén

Este video es el mejor tour virtual que he visto sobre el Templo de Jerusalén.



lunes, 14 de mayo de 2012

El Velo

Desde la descripción del Tabernáculo[1] hasta los Templos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no son muchos los elementos que se mantienen desde entonces, no existen en los Templos SUD menorah, ni altar de incienso, ni panes de la proposición, pero sí mantenemos como elemento permanente el Velo, aun desde el Templo de Kirtland, y una de sus funciones es separar el espacio de la presencia de Dios con el espacio de quienes viven leyes terrestres.
El Velo del Tabernáculo tenía representaciones de querubines[2], rememorando los querubines que cuidaban el camino de regreso al jardín de Edén[3], manteniendo separado al hombre de la presencia del Señor, quien se presentaba cara a cara al hombre en Edén.

En aquellos lugares que el Señor ha escogido como templos en la naturaleza también se ha presentado un velo en forma de nube que ha separado o limitado la visión de quienes no son dignos de estar en su presencia. En el monte Sinaí subió Moisés a recibir la ley de Dios “Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día, llamó a Moisés de en medio de la nube”[4].
Cuando Moisés bajó del monte Sinaí después de estar cuarenta días, puso un velo sobre su rostro[5] representando la separación de Israel de la plenitud del evangelio, permaneciendo con una ley y sacerdocio menor, así como con un evangelio preparatorio[6].
La experiencia es similar a la vivida por Pedro Santiago y Juan con el Señor en el monte de la Transfiguración, estando la nube como elemento que los separó de ver a Dios el Padre, pero sí les permitió oír su voz, “Y mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar ellos en la nube. Y vino una voz desde la nube, que decía: Éste es mi Hijo amado; a él oíd”[7].
Es importante notar que este elemento que nos separa de la presencia de Dios no es un muro de piedras, ni rejas, si no un velo, una tela delgada que apenas impide la visión pero no influye en la audición, pudiendo oír la voluntad de Dios si realmente merecemos estar ante el Velo. Adán oía la voz del Señor hablar desde el jardín de Edén pero no le veía, “Y Adán y Eva, su esposa, invocaron el nombre del Señor, y oyeron la voz del Señor que les hablaba en dirección del Jardín de Edén, y no lo vieron, porque se encontraban excluidos de su presencia”[8]. De igual forma podemos oír lo que Dios nos quiere decir con claridad al escuchar las palabras de los Profetas vivientes, si lo hacemos será idéntico al oír la voz del Señor tras el velo[9], o al estar limpios para recibir revelación personal.  





[1] Éxodo 26
[2] Éxodo 26:31
[3] Génesis 3:24; Moisés 4:31
[4] Éxodo 24:16
[5] Éxodo 34:20-35
[6] Símbolos Mormones pág. 154; D&C 84:26-27
[7] Lucas 9:34-35
[8] Moisés 5:4
[9] D&C 1:38; 21:4-6


Roberto

viernes, 20 de abril de 2012

Templo de Hawaii Laie


Bajo Relieve con los Profetas del Antiguo Testamento

Todos hemos visto alguna vez y contemplado con deseos de visitar algún día, el hermoso y majestuoso Templo de Hawaii, aunque sabemos que nunca lo iremos a conocer, por lo menos en mi caso.

Este Templo corresponde a unos de los primeros construidos en el siglo XX, ahora lo conocemos como el Templo de Laie, para diferenciarlo del segundo Templo de Hawaii, el de Kane, dedicado por el Presidente Hinckley el año 2000. Esos Templos construidos a principios del siglo XX eran de una arquitectura que reflejaba gran sólidez, mostrando a los templos como verdaderos bunkers, así son los templos de Alberta y Mesa que tienen muchos rasgos similares.

El Templo de Laie en Hawaii tiene una escultura en los jardines y un bajo relieve en la parte superior del Templo realizados por el escultor Avard Fairbanks.

Lehi Bendiciendo a José

La escultura corresponde a la representación de una bendición que Lehi a su hijo José. Es probable que la idea principal en esta obra sea la del sacerdocio patriarcal, que parece estar en relación con los relieves en el muro superior del Templo el cual tiene representaciones de los patriarcas del Antiguo testamento así como de otros profetas.

Las ordenanzas que se realizan en los templos SUD guardan una estrecha relación con la autoridad del sacerdocio, sacerdocio que es el mismo que tuvieron los grandes personajes de las escrituras y que, como los muestra la escultura de Lehi y José, esta autoridad se ha transmitido por imposición de manos desde el comienzo.  

lunes, 16 de abril de 2012

Libro Símbolos Mormones


Desde el principio Dios ha utilizado el hermoso lenguaje de los símbolos para transmitir sus pensamientos y comunicarnos su mensaje.

Este libro contiene una descripción de más de doscientos símbolos religiosos familiares a los Santos de los Últimos Días, varios de los cuales tienen una interpretación especial y exclusiva para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Cada símbolo nos debe impulsar a comprender el significado más profundo de la verdad con la cual se relaciona, y en especial, con los símbolos relacionados con el Salvador, nos permiten poder pensar en Él
permanentemente al ver símbolos de Su misión en todo nuestro alrededor.

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domingo, 8 de abril de 2012

¿Somos Templos de Dios?


El último invierno estuve enfrentando algunos profundos desafíos. Deseando tener cerca al Señor, me dirigí una tarde al Templo de Provo. Al contemplar ese hermoso y sagrado edificio, reflexioné sobre las palabras de Pablo: “¿No sabéis que sois templos de Dios?” (1 Cor 3:16). Me encontré considerando el significado de esas palabras. ¿En qué sentido una persona es un templo? ¿Qué cambios necesitaría hacer en mí para ser digno de ser llamado un templo de Dios?
  • Un templo llega a ser un templo cuando es dedicado. No es la Casa del Señor hasta que se le da a Él.
  • Un templo es hermoso. Se contempla su altura y edificación.  Es inmaculado y digno.
  • Un templo es calmo y sereno. Paz y quietud reinan en él.
  • Un templo es un lugar de dignidad, ninguna cosa sucia puede entrar en él.
  • Grabadas profundamente en el muro están las palabras “Santidad al Señor”
  • Un templo es una casa de servicio. Todo su propósito es proveer aquellas cosas que son realmente esenciales para la felicidad de los hijos de Dios.
  • La punta del templo se levanta hacia el cielo. Los justos, al ver el Templo, levantan sus ojos al cielo.
  • El templo es edificado por sacrificio, por la labor paciente y diligente.
  • El templo es, sobre todo, un hogar para Dios el Padre, Su Hijo Jesucristo, y el Espíritu Santo. La casa del Señor es un lugar sagrado, digno de su presencia.
Con tales pensamientos en mi corazón vi hacia el templo y después hacia mi propia vida:
  • ¿Estoy dedicado al Señor?
  • ¿Mi apariencia enaltece y edifica?
  • ¿Soy pacífico y tengo calma?
  • ¿Están mi mente y corazón abiertos sólo a pensamientos y sentimientos limpios?
  • ¿Está “Santidad al Señor” grabado en mi alma?
  • ¿Estoy comprometido en el servicio de los hijos de Dios?
  • ¿Elevo mi s ojos hacia el cielo?
  • ¿Estoy deseoso de edificarme por medio del sacrificio, paciencia y trabajo arduo?
  • ¿El Espíritu de Dios mora en mí?
  • En resumen, ¿Me estoy convirtiendo en un templo del Más Alto Dios?

(Tom Kelly; Ensign, Dic. 1976)


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miércoles, 21 de marzo de 2012

La lucha de Jacob con el Varón, una posible investidura


Uno de los relatos difíciles de seguir en las escrituras es el que se encuentra en Génesis 32 cuando Jacob lucha con un varón para obtener una bendición. Este hecho poco común hace confuso la comprensión completa de este evento, nos impulsa a pensar que está incompleto, le falta alguna frase o información para que adopte un real sentido los eventos que se describen.
Para ayudar con mi estudio sobre este suceso he empezado a intentar analizarlo parte por parte, comenzaré con el contexto.
Contexto
Jacob estaba a punto de encontrarse con su hermano Esaú que no veía hace veinte años y tenía motivos para pensar que él guardaba rencor y quería vengarse de Jacob por haberlo suplantado y logrado la bendición de la primogenitura. Jacob había enviado todo lo que podía como regalo para Esaú para aplacar su ira y lograr vivir en paz en esa tierra, pero persistía el temor. El relato nos muestra la persistencia de Jacob por lograr una bendición que le permitiera ser protegido para superar su miedo y enfrentar a Esaú si fuese necesario.
El Varón
El personaje que lucha con Jacob es descrito simplemente como un varón, traducido del hebreo correctamente de la palabra ish אִישׁ, pero en otras partes del antiguo Testamento también se usa ish para hacer referencia a mensajeros divinos para transmitir una revelación. El ángel de Jehová y el ángel de Dios aparecen ocasionalmente como un ish usando investidura divina de autoridad o en su rol de mensajero (Gén. 19:12; Josué 5:15). Él aparece en el versículo 24 tras la súplica de Jacob por ayuda en los versículos 9-12.
El versículo 24 aclara que Jacob se quedó solo, sin embargo lucha con este varón, lo que puede denotar que no era de este mundo, sino más bien alguien con un cuerpo físico capaz de dislocarle el muslo pero a la vez enviado para darle una bendición con la autoridad del sacerdocio. No sorprendería en absoluto que su origen fuera la ciudad de Enoc, y él fuese un ser trasladado como todos los habitantes de esa ciudad, ya que “Los cuerpos que han sido trasladados están señalados para misiones futuras” [1].
La Lucha
La acción que parece que se desarrolla entre Jacob y el varón es altamente enigmática, pero puede tener otro punto de vista más entendible para mí. Enós nos dice que antes de obtener su testimonio y conversión “os diré de la lucha que tuve ante Dios, antes de recibir la remisión de mis pecados” [2]. Enós describe como lucha el acto de preparación para la purificación o remisión de sus pecados. Este varón pudo ser enviado para ayudar a Jacob en lograr similar remisión, la cual a Enós le tomó todo un día [3], similar a Jacob que le tomó toda la noche [4].
La palabra traducida por lucha es yeaveq que según Hugh Nible [5] puede ser traducida como abrazo, lo cual podría relacionarse con ritos u ordenanzas del templo en el cual es necesario el contacto físico.
El muslo
Sería muy curioso que este varón tuviese la fuerza de sacarle el fémur de su lugar a Jacob y no tuviese la fuerza de soltarse de él para irse, pero lo sucedido al muslo de Jacob parece ser una dolencia o efecto físico producto de su lucha espiritual, de la misma forma que hay secuelas físicas a experiencias espirituales pues creemos que el espíritu es materia y esta afecta al cuerpo que también es materia. Hay muchos casos en las escrituras sobre luchas espirituales y efectos físicos, para dar algunos ejemplos Jesús en Getsemaní [6], su lucha espiritual tuvo efectos de sudor de sangre por cada poro; Alma hijo padeció tres días como muerto al ser atormentado por su iniquidad hasta que sintió la remisión de sus pecados [7]; José Smith se sentía más débil al dar bendiciones o recibir grandes visiones[8].
No es poco probable que las bendiciones recibidas por Jacob esa noche fuesen a través de un convenio, ya que en la antigüedad se usaba el muslo como señal de promesa y juramento. El siervo de Abraham le puso la mano bajo el muslo para prometerle que cumpliría la comisión que Abraham le había entregado [9]; y le mismo Jacob le pide lo mismo a su hijo José [10]. Aún el mismo Señor traerá escrito en su muslo las palabras “REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES”, las mismas palabras que estarán escritas en su ropa sagrada. [11]
El nombre nuevo
Este varón conocía sin duda el nombre de Jacob, pero le pregunta por su nombre como si fuese parte de un ritual, al entregárselo él le da un nombre nuevo, ya no se llamaría Jacob el usurpador, sino Israel que tiene significado ambiguo, que para nosotros significa “él persevera con Dios” o “que Dios prevalezca” [12].
La Bendición
Posterior a la entrega del nombre nuevo el varón le hace entrega de una bendición cuyo contenido desconocemos [13], Moisés al escribir este relato no incluye detalles de la bendición recibida por Jacob. Hay quienes ven en esta bendición una entrega de la Palabra Profética más Segura a causa del comentario posterior de Jacob al decir “Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma” [14]. Cuando se hace segura la vocación y elección se cuenta con la visita del segundo Consolador que es Jesús mismo, José Smith enseñó:
“Cuando el Señor lo haya probado en todas las cosas, y haya visto que aquel hombre está resuelto a servirlo, pase lo que pase, ese hombre verá que su vocación y elección han sido confirmadas, y entonces será suyo el privilegio de recibir el otro Consolador . . . ¿Qué, pues, es este otro Consolador? No es nada más ni menos que el Señor Jesucristo mismo; y ésta es la substancia de todo el asunto: que cuando un hombre recibiere este último Consolador, tendrá la persona de Jesucristo para atenderlo o aparecerle de cuando en cuando, y aun le manifestará al Padre, y harán morada con él, y le serán descubiertas las visiones de los cielos, y el Señor lo instruirá cara a cara y podrá alcanzar un conocimiento perfecto de los misterios del reino de Dios” [15]
Los elementos del Templo

Por lo visto anteriormente podemos reconocer algunos elementos familiares a los Templos mormones, lo que nos podría llevar a considerar el tipo de bendición y ordenanza que recibió Jacob en esta ocasión. Los elementos que podemos reconocer son:
  • Un poseedor del sacerdocio
  • Presencia de juramentos y promesas al considerar el muslo de Jacob como elemento de esta parte de la ordenanza.
  • Un nombre nuevo recibido por Jacob
  • Llevó toda la noche llegar a la bendición, lo que nos puede hacer pensar en la instrucción recibida por Jacob de boca del mensajero.
  • La declaración de Jacob que había sido redimida su alma, como comenzando una nueva vida, un renacimiento.
  • Una bendición que no se comentó, sino se guardo confidencialmente.
  • La bendición le otorgaba protección, para ese fin la quería Jacob.
  • La visión cara a cara de Dios pudo ser parte de hacer segura su vocación y elección, y representa la llegada a la presencia de Dios en el Salón Celestial.
Por lo menos este análisis me permite ver este episodio de una forma más entendible y razonable, y espero que por lo menos te sea útil como otro punto de vista para que forme parte del gran círculo de elementos que permite comprender las verdades.

Notas

1.       Enseñanzas del Profeta José Smith pág. 106
2.       Enós 1:2
3.       Enós 1:4
4.       Gén. 32:26
5.       The Message of the Joseph Smith Papyri: An Egyptian Endowment pág. 241-246
6.       Lucas 22:44
7.       Alma 36:16
8.       Enseñanzas del Profeta José Smith pág. 155
9.       Gén. 24:2-4
10.   Gén. 47:29-31
11.   Apoc. 19:16
12.   Nota b Gén. 32:28
13.   Gén. 32:29
14.   Gén. 32:30
15.   Enseñanzas del Profeta José Smith págs. 82-83


Roberto
temployeternidad.blogspot.com
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