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lunes, 29 de julio de 2013

El Aposento Alto en los Templos SUD





Claramente podemos observar que los primeros Templos SUD fueron construidos de dos pisos o más. Puede parecer que obedeciera a la arquitectura de la época, pero al parecer el construir templos de más de un piso era entendido como necesario por los primeros profetas.

Además de creer que los primeros templos fueron mostrados en visión a los profetas que los construyeron, también puede tener su origen en el Nuevo Testamento, por ejemplo en el día de Pentecostés, este evento se desarrolló en una casa, que bien pudo haber sido un templo para los primeros cristianos. El término “casa” que se usa en Hechos 2:2 para llamar al lugar de reunión se traduce de la palabra griega oikos que en otras partes del NT se usa para referirse a la casa de Dios (Mt 12:4; 21:13; Marcos 2:26; 11:17; Lucas 6:4; 19:46; Juan 2:16; Hechos 7:47-49; Heb. 10:21). Este lugar santo pudo ser el mismo mencionado en Hechos 1:13-14 el cual contenía un Aposento Alto dedicado a la “oración y ruego”, unos de los fines del Templo (1 Reyes 8:54).

Brigham Young declaró durante el periodo de Nauvoo: “las ordenanzas de la investidura. . . siempre se deben realizar en un Aposento Alto1 (upper room, así también se usa en inglés en KJV en Hechos 1:13).
La primera investidura completa se recibió en Nauvoo en el edificio de ladillos rojos, en el piso superior2. En el Templo de Nauvoo el salón celestial estaba en el segundo piso, así como en los otros templos que se construyeron en Utah y fuera del estado.

Para quienes tenemos un templo de un piso en nuestro país, nos parece que podemos ser la excepción a la regla, sobre todo con los templos sud que hoy se construyen de dos pisos con el Salón Celestial en el segundo piso, el Aposento Alto.


1 George D. Smith: The Journal of William Clayton, 250
2 History Of the Church 5:1-2    


martes, 6 de noviembre de 2012

Ritos y Ordenanzas en la Iglesia Primitiva



Ritos y Ordenanzas en La Iglesia Primitiva
Este texto corresponde al Segundo Capítulo del Libro "El Templo en la Iglesia Primitiva" de Roberto Vinett
  
 
El Templo en la Iglesia Primitiva 
Además de las enseñanzas de carácter más privado que tenía la Iglesia Primitiva, también se observa la realización de ritos y ceremonias que se entregaban a aquellos que se consideraban preparados para realizarlas. Posiblemente la enseñanza secreta anteriormente descrita era una instrucción preparatoria para la efectuación de ceremonias que se mantenían reservadas para los miembros más fieles de la Iglesia.

Las enseñanzas que dejó Jesucristo a sus Apóstoles sobre las ordenanzas del Templo no fueron escritas para el público, lo que al cabo de dos generaciones permitió que estas ordenanzas se hicieran algo confusas, y no se hiciese mucha distinción entre el rito de lavamiento con el del bautismo. Hugh Nibley dice que “el Señor les dijo que ‘esto es por dos generaciones más, entonces se les quitará, una iglesia menor quedará en su lugar; ... la verdadera iglesia retornará más adelante cuando Yo regrese con mi Padre. Esto por su puesto era una doctrina que a los cristianos no les gustaba mucho. Eran muy malas noticias para la iglesia que el Señor les dijera a los Apóstoles todas esas cosas’”1. Esto provocó que estas enseñanzas sagradas se mesclaran con las enseñanzas gnósticas y perdieran la claridad original con la que el Señor las entregó, quedando un cuerpo de escrituras altamente místico entre los gnósticos.

Ritos y Ordenanzas en el Nuevo Testamento
En el Nuevo Testamento encontramos a Juan enseñándonos sobre la ordenanza de la unción, distinta al ungimiento con aceite para ministrar a los enfermos2, esta ordenanza es acompañada por una instrucción completa que da una perspectiva sobre “todas las cosas”:

“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que ninguno os enseñe; así como la unción misma os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, así también como os ha enseñado, permaneced en él”3.

En el Evangelio de Juan encontramos que el Señor en privado, reunido con los Doce les introdujo en una ceremonia que él describió como necesaria para tener parte con él en la eternidad:

“se levantó de la cena, y se quitó su manto y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido. Entonces llegó a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies? Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora; pero lo entenderás después. Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Le respondió Jesús: Si no te lavo, no tendrás parte conmigo. Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza”4. 

Cada Apóstol participó de este lavamiento de pies el cual no tenía como fin simplemente quitar el polvo acumulado por el caminar, más bien era un símbolo de servicio entre uno y otros que el Señor les mandó que debían repetirlo entre ellos, convirtiendo esto en una ceremonia, ya que cada rito conlleva un símbolo para ser meditado y recordado5. No se esperaba que este rito u ordenanza fuera practicado por toda la Iglesia, la instrucción del Señor es para que se realizara entre el círculo de los Apóstoles. No hay más referencias al lavado de los pies en el resto del Nuevo Testamento como los hay para otras ceremonias, lo que confirmaría que era un rito de los que se practicaban en los círculos más íntimos del apostolado. Quienes sostienen que esta ceremonia no formaba parte de ningún rito que debía mantener la Iglesia no comprenden para quiénes iba dirigida este rito, era natural que a la muerte de los Apóstoles se terminara con tal acto y tampoco quedaran registros de Obispos u otras autoridades ya que nadie más participaba de ellas sino solamente los Apóstoles.

Pedro, Santiago y Juan disfrutaron de experiencias que no tuvieron el resto de los Apóstoles, es así como en el Monte de la Transfiguración contemplaron la visión en la que se presentaron Moisés y Elías el Profeta, ambos seres trasladados que posiblemente venían de la ciudad de Enoc, una ciudad completa de tales seres. No sólo tuvieron el enorme privilegio de estar en la presencia de estos dos hombres claves en la historia del Antiguo Testamento y del pueblo de Israel, sino más aún, sus oídos pudieron percibir con claridad la voz del Padre Celestial proveniente de una nube de luz dando testimonio de la divinidad del Maestro que ellos seguían. Esta experiencia fue dada en un monte, lugar análogo a un templo, donde se hace presente la presencia de Dios, siendo esta experiencia de carácter confidencial hasta la resurrección del Salvador. Aunque no esté explícito en los evangelios, el Presidente Joseph Fielding Smith nos enseñó que: 

“Estas llaves fueron dadas a Pedro, Santiago y Juan en el Monte de la Transfiguración, poder que recibieron de parte de Elías y Moisés; confirió este último las llaves del recogimiento de Israel. Cristo dijo a estos tres hombres, mismos que, creo yo, recibieron sus investiduras sobre este monte que no debían mencionar esta visión y lo que había ocurrido hasta que El no hubiese resucitado”6

Ritos y Ordenanzas entre las enseñanzas de los Primeros Cristianos
Clemente de Alejandría cita el Evangelio Secreto de Marcos como un documento que contenía enseñanzas sólo para los iniciados en los misterios del Evangelio o para quienes ya habían logrado alguna madurez en la doctrina cristiana. Hoy sólo tenemos fragmentos de esta obra, uno de los cuales menciona al parecer el evento en que Jesús levanta de los muertos a Lázaro.

jueves, 25 de agosto de 2011

El Sellamiento en el Cristianismo Primitivo

Una de las creencias más distintivas que tenemos como mormones es sobre los matrimonios eternos. No sólo creemos que los matrimonios pueden durar por las eternidades, sino que además estos matrimonios son requisitos para la vida eterna y se deben realizar sólo en los Santos Templos. Debido a que siempre ha sido guardado con reserva lo que ocurre al interior de los Templos no tenemos registros bien documentados de la vida de los primeros cristianos y su relación con el Templo.

Dentro de la literatura encontrada en Nag Hammadi uno de los libros más sorprendentes es el Libro del Evangelio de San Felipe. Sin duda de alto contenido gnóstico. Éste contiene la descripción de las creencias de estos grupos de cristianos al principio de nuestra era.

En el párrafo 68 se describe los ritos u ordenanzas de alto valor para este grupo
“68. El Señor [realizó] todo en un misterio: un bautismo, una unción, una eucaristía, una redención y una cámara nupcial.”

Partiendo por el bautismo como la primera de las ordenanzas de un cristiano, termina con la “cámara nupcial” que equivaldría a nuestra sala de sellamiento, mostrando que el matrimonio es la última ordenanza requerida de un cristiano.

Haciendo una equivalencia con los lugares del Templo, por tanto en ese contexto, se menciona en el Evangelio de Felipe, en el párrafo 76
“El bautismo es el «Santo», [la redención] es el «Santo del Santo», mientras que la cámara nupcial es el «[Santo] de los Santos» .

Otras traducciones ocupan Santísimo en vez de Santo de los Santos. Esto relaciona lugares santos con ceremonias santas, mostrando la equivalencia entre el lugar santísimo como el lugar más sagrado del Templo, con la sala de sellamiento, donde se realiza la ceremonia u ordenanza más alta del Templo. Esto se simboliza muy bien en el Templo de Lago Salado donde los salones de sellamiento están algunos peldaños más arriba en el Salón Celestial.

Además de decirnos lo importante que es, lo santo y necesario de esta ceremonia, también nos dice de la naturaleza de este matrimonio, que es de carácter eterno. Así lo explica en el párrafo 79:
“Pues bien, la mujer se une con su marido en la cámara nupcial y todos aquellos que se han unido en dicha cámara no volverán a separarse.”

Es altamente relevante para mí que libros que han vuelto desde el polvo, nos hablen hoy de sus ritos antiguos como cristianos y se mencione el matrimonio enseñándonos tres cosas:
  • Era la ordenanza final en la vida de ellos.
  • Se realizaba en el lugar más Santo por ser una ordenanza Santa.
  • Mantenía unidos al matrimonio para siempre.


viernes, 19 de agosto de 2011

Un Símbolo Perdido en el Salón Celestial

Figura en el Salón Celestial del Templo de Salt Lake
Muchas veces hablamos de los símbolos exteriores del Templo de Lago Salado, sin embargo en su interior hay símbolos muy interesantes que han sido mostrados al público por medio de fotografías. Una de las figuras que resulta muy enigmática, es una Venus saliendo de una concha con una flor. Es altamente curioso debido a que no se repite en otros templos, y no es un símbolo utilizado permanentemente por los miembros de la Iglesia mormona en algún lugar del mundo.
Esta figura se encuentra en el Salón Celestial, sobre el velo. Sería más curioso aun que fuese solamente decorativa, careciendo de significado, debido a que los símbolos y emblemas, fuera y dentro del Templo, fueron elegidos cuidadosamente, no fueron dejados al azar.
En la parte exterior del Templo de Lago Salado también se encuentra el símbolo de la concha marina en las manillas de las puertas. Aunque muy pequeñas contienen el mismo significado.
En varias sepulturas cristianas de principios de era se encontraron relieves de conchas, que según Udo Becker “representa la sepultura de la que renacerá el ser humano en el juicio. La concha también representó el Santo Sepulcro y la Resurrección” (Udo Becker, Enciclopedia de los Símbolos, p.112)
La concha es un símbolo de agua y conlleva la idea de purificación y santidad. “La concha es el símbolo de Cristo en general, más allá de la relación con los otros santos, por el bautismo, que es uno de los sacramentos de la Iglesia Romana. Hay muchas representaciones de Cristo en la escena del bautismo, en que san Juan Bautista le echa agua del río Jordán sobre la cabeza con una concha, por ejemplo en Verrocchio, donde Leonardo pintó el ángel que está presente.” (Jorge Alberto Manrique, Venus y Baco en el Barroco Mexicano UNAM. México)
Nacimiento de Venus - Boticelli
La mujer ha sido siempre relacionada con Venus, así como una de las pinturas más famosas de Boticelli. Es imposible no ver una relación entre esta obra de Boticelli y la escultura en el Salón Celestial. Por tanto cabe preguntarse qué relación hay entre Venus y Jesucristo. Una de las relaciones más importantes que podemos hallar entre ambos es con el planeta Venus, el cual fue identificado antiguamente con la estrella matutina, una de las primeras estrellas en dar luz. Por miles de años hasta hoy mantiene ese nombre. En el Libro de Apocalipsis, nuestro Señor Jesucristo se identificó a sí mismo como la estrella resplandeciente de la mañana: “Yo, Jesús, he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. (Apoc. 22:16)
Bien podríamos concluir que un emblema que representa pureza, renacer, resurrección y al Señor mismo, se encuentre sobre las cabezas de quienes ingresan simbólicamente a la presencia del Señor.

Ver:
Detalles en las puertas del Templo de Salt Lake
Estrellas Invertidas en Templos SUD

lunes, 4 de abril de 2011

Planchas de Metal sobre el Templo Descubiertas en Jordania

Hace unos cinco años, producto de una inundación, quedó al descubierto una cueva con dos nichos, los cuales fueron registrados por un beduino y encontró, quizás uno de los mayores tesoros para el mundo cristiano o judío, 70 libros pequeños como una tarjeta de crédito, compuestos entre 5 y 15 hojas de plomo, anilladas con tres alambres y selladas con plomo y cobre (imposible no notar una relación pequeña con las planchas del Libro de Mormón). Este beduino las vendió a un judío quien las pasó en contrabando por la frontera, y es su dueño al día de hoy. Jordania reclama su devolución pero eso está por resolverse.

Nuestro interés está en su contenido, imágenes, símbolos y textos componen estos libros. David Elkington, quien ha examinado este hallazgo nos da algunas luces sobre su composición. Nos dice que hay una imagen de una cruz y una sepultura, de lo cual desprende que serían libros cristianos, del primer siglo, al observar la corrosión del metal que no puede ser logrado artificialmente. Además los libros están relacionados con los cristianos y los rollos con los judíos.
Contiene imágenes del Templo de Jerusalén y ramas de palma, lo que evoca la fiesta de los Tabernáculos o Sucot. También hay imágenes de la Menorah. Lo que personalmente encuentro muy valioso es el hecho de que se encuentran textos en Asmoneo, la cual no es una lengua hablada, sino un idioma antiguo de los rituales del Templo de Jerusalén. Elkington dice "se usaba para los textos que no debían ser leídos por la población, sino por los Sumo Sacerdotes".

Lo anterior puede tener relación con el hecho de que estos libros fuesen hechos en metal, con el fin de que no pudieran ser editados.


Sin embargo, la arqueología es muy lenta, y este descubrimiento es muy nuevo para que los académicos se pongan de acuerdo en su autenticidad. Existen muchas opiniones divergentes y opuestas sobre este descubrimiento, algunos calificándolo abiertamente de fraude y otros creyendo que es perfectamente factible que corresponda a registros del primer siglo. Los SUD debemos permanecer atentos para observar como evoluciona la opinión de los expertos.

martes, 28 de septiembre de 2010

Saludos de Manos Antiguos

El saludo de manos como parte de los ritos cristianos, no es propio sólo de los SUD, sino es observable en los primeros cristianos como parte de su religión. Esta práctica siguió entre estos cristianos entre los más ortodoxos e inclusive los gnósticos.

En Galátas 2:9 leemos “Jacobo, y Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé, la diestra en señal de compañerismo para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a los de la circuncisión”. Aunque no se desprende esta señal como un rito sino como un gesto de hermandad, se puede observar en ceremonias de matrimonios y el arte de esta época. Dentro de las enseñanzas estaba que Jesús había rescatado a Adán de entre el Hades llevándolo a su presencia, lo que está registrado en el Libro de Nicodemo del quinto siglo, en el cual Jesús “tomando la mano derecha de Adán, se levantó de los infiernos, y todos los santos lo siguieron” (Evangelio de Nicodemo 25:5).

En otro registro apócrifo encontramos “Entonces ellos (los ángeles) me tomaron por la mano y me condujeron hacia la cortina ante el trono del Padre. (Testamento de Isaac 6:4) ”.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Círculo de Oración de los Primeros Cristianos


Hay varios registros de los primeros cristianos que mencionan oraciones en grupo, con ropas blancas, en círculo, hombres y mujeres, entrelazados, repitiendo la oración o diciendo Amén después que se terminaba una frase, así como otras características.
En La Pistis Sofía, un registro de indudable valor sobre el comportamiento o creencias de algunos de los primeros cristianos, menciona lo siguiente:
Y Felipe y Bartolomé estaban al sur, con los rostros vueltos hacia el septentrión.
Y los otros discípulos y las mujeres estaban detrás de Jesús.
Y Jesús estaba en pie junto al altar.
Y todos sus discípulos se cubrían con túnicas de lino.
Y Jesús se volvió hacia los cuatro puntos cardinales.
En otro registro llamado Los Hechos de Juan podemos leer

Antes que él fuese agarrado por los inicuos i por la serpiente malvada de las autoridades judías, él nos llamó y reunió y nos dijo: antes que yo sea dado a esos hombres, cantemos un himno (o alabanza) al Padre y estaréis listos para enfrentar cualquier mentira. Entonces él nos mandó formarnos en círculo, tomarnos las manos unos a otros; y él mismo me puso en una posición. Entonces él comenzó un himno, diciendo,
Loor a ti, Padre, y nosotros estando en el círculo, le seguimos diciendo Amén. Gloria a ti Logos, gloria a la gracia. Amén. Gloria a ti espíritu, Gloria a ti, El Santo; loor a la Gloria. Amén. Nosotros de honramos Padre; agradecemos la Luz en la cual no hay tinieblas. Amén.

Los Masones hoy tiene un rito similar en el que se forman en círculo, con su mandil, y el altar en el centro, y van dando algunas de las señas que conforman sus grados. Pero carece de un significado divino o religioso, producto de la pérdida del significado de los ritos del templo original.

Enseñanzas Secretas, Ropas blancas, Ungimientos y San Cirilo

Tomado de Estudio SUD

 Siguiendo con la investigación de los primeros cristianos y sus enseñanzas, aparece Cirilo de Jerusalén, cuyos escritos demuestran la existencia de ritos y enseñanzas que se consideraban sagradas al punto de no conversarlas con quienes no habían sido iniciados en ellas. San Cirilo de Jerusalén fue un  cristiano de una alta educación y un maestro extraordinario en esa época de gran agitación religiosa. Mi intensión es mostrarles algunas importantes citas de él que consideran: enseñanza secreta, ungimiento con aceite en diferentes partes del cuerpo, el uso de ropas nuevas blancas, entre otras cosas.

Enseñanza Secreta
‘Cuando la instrucción termine, su algún catecúmeno trata de averiguar lo que sus maestros les enseñamos, no diga nada, porque él está fuera del misterio que le hemos entregado, con su esperanza en la era por venir. Guarde el misterio para el beneficio de Aquél de quien espera recompensa. Nunca deje que nadie le persuada diciendo: ¿Qué daño puede haber en yo también sepa? Ya está en la frontera del misterio. Yo lo adjuro para que no deje escapar ni una palabra’ (Procatequesis 12).

Ungimientos
Fuisteis ungidos en primer lugar en la frente, para ser liberados de la vergüenza que el primer hombre que pecó exhibía por todas partes(8) y para que, a cara descubierta, contempléis la gloria del Señor como en un espejo (cf. 2 Cor 3, 18)(9). Después, en los oídos, para que pudieseis oír los divinos misterios, de los que Isaías decía: «Mañana tras mañana despierta mi oído, para escuchar como los discípulos» (Is 50, 4); y el Señor Jesús, en el Evangelio: «El que tenga oídos, que oiga» (Mt 11, 15). Luego fuisteis ungidos en la nariz, para que, al recibir el divino ungüento, dijeseis: «Somos para Dios el buen olor de Cristo entre los que se salvan» (2 Cor 2, 15). También fuisteis ungidos en el pecho, para que, «revestidos de la justicia como coraza», pudieseis «resistir a las asechanzas del Diablo» (Ef 6, 14-11). Pues, al modo como Cristo, tras el bautismo y la venida a él del Espíritu Santo, derrotó al Adversario (cf. Mt 4, 1 ss. par), también vosotros, después del sagrado bautismo y el místico ungüento, revestidos de la armadura del Espíritu Santo, podáis resistir contra toda potestad adversa (cf. Ef 6, 10-18), a la cual podáis vencer diciendo: «Todo lo puedo en Aquel que me conforta», Cristo (Flp 4, 13). (Catequesis XXI).
3. Y después, así despojados, fuisteis ungidos con el óleo exorcizado desde los pelos de la cabeza hasta los pies y fuisteis hechos partícipes del buen olivo que es Jesucristo. Sacados del olivo silvestre, habéis sido injertados en un buen olivo y hechos partícipes de la riqueza del verdadero olivo (Rm 11, 17-24)(2), (Catequesis XX).

Nuevas ropas blancas
2. Inmediatamente después de que entrasteis, os despojasteis de la túnica: ésta era imagen del hombre viejo, del que os habéis despojado con sus obras (cf. Col 2, 12 ss; 3, 1 ss. 9ss.; cf. Ef 2, 1-10). …. Y puesto que habitaban en vuestros miembros las potestades adversas, ya no os es lícito seguir llevando aquella vieja túnica: y no me refiero a la que se percibe con los sentidos, sino al «hombre viejo que se corrompe siguiendo la seducción de las concupiscencias» (Ef 4, 22). Y que nunca suceda que el alma se revista de nuevo de la vestimenta de que una vez se despojó, sino que diga como aquella esposa de Cristo de la que se habla en el Cantar de los Cantares: «Me he quitado mi túnica, ¿cómo ponérmela de nuevo?» (Cant 5, 3). . . .. Llevabais realmente la imagen del primer padre Adán, que estaba desnudo en el paraíso y no se avergonzaba. (Catequesis XX)
«Y no falte ungüento sobre tu cabeza» (Ecl 9, 8b): ¿Ves cómo también se designa así al crisma espiritual? «En toda sazón sean tus ropas blancas, ... que Dios está ya contento con tus obras» (ibid., 8a y 7b). Pues, antes de que tuvieses acceso a la gracia, tus obras eran «vanidad de vanidades» (Ecl 1, 2)(8). Pero, una vez que te despojaste de tus viejas vestiduras y te pusiste las que están espiritualmente limpias, debes estar siempre vestido con éstas. No te decimos que es necesario que siempre vayas vestido de blanco, sino que te revistas de lo que es blanco, puro y espiritual y que digas, de acuerdo con el bienaventurado Isaías: «Con gozo me gozaré en Yahvé, exulta mi alma en mi Dios, porque me ha revestido de ropas de salvación, en manto de justicia me ha envuelto...» (Is 61, 10). (Catequesis XXII)
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