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martes, 25 de septiembre de 2012

El Arca en el Templo Nefita

Estuve leyendo el artículo de Don Bradley  que publicó en FAIR, y quiero compartir un resumen personal de su interesante documento.
Cuando Nefi declara que él y su pueblo edificaron un Templo semejante al de Salomón1, suponemos que no se refiere a la semejanza en el tamaño sino en su funcionalidad. El Templo que habían visto Lehi y Nefi en Jerusalén tenía claramente demarcado espacios sagrados, estando lo más sagrado o el lugar santísimo en el centro interior del Templo, lugar que tenía por propósito ser el hospedaje del Arca del Convenio. Esta Arca servía también de altar, cuando una vez al año, se celebraba la festividad más importante y el Sumo Sacerdote ofrecía sangre sobre la misma Arca.
Surge naturalmente la pregunta ¿cómo sería reemplazada el Arca del Convenio en el Templo Nefita? Se podía edificar espacios semejantes, utensilios parecidos, pero hay cierta dificultad en la construcción de un Arca, especialmente por su contenido.
El Arca del Convenio guardaba algunos elementos claves para la memoria de Israel, como las Tablas de la Ley que impulsaban a los Judíos a recordar que sus leyes eran dadas directamente por Dios; también en su interior se encontraban la Vara de Aarón y un recipiente con maná. Estos elementos se unían en el lugar Santísimo a los que portaba el Sumo Sacerdote, que era un Urim y Tumim con un pectoral o efod.
En la caja de piedra que le señaló Moroni a José Smith, llamada “Arca” por Martin Harris, se encontraban las Planchas, la Liahona, el Urim y Tumim con el pectoral, y la Espada de Labán. Estos objetos pueden tener un paralelo con las contenidas en el lugar Santísimo. El paralelo más obvio es El Urim y Tumim con los intérpretes nefitas, así como el pectoral con el efod. También podemos relacionar las Tablas de la Ley con las planchas que contenían escritura divina.
El maná era un recuerdo de la misericordia de Dios sobre el pueblo de Israel que le permitió no pasar hambre durante el éxodo2. Así mismo la Liahona fue un don de Dios sobre la familia de Lehi e Ismael, que les llevó por  los parajes más fértiles del desierto3.
La vara de Aarón floreció en el contexto de demostrar cuál sería la tribu líder escogida por Dios para conducir al pueblo, al ser presentada cada vara de cada tribu floreció la vara de Aarón quedando de manifiesto a todos que el Señor había escogido a la tribu de Levi, y en especial la casa de Aarón para liderar4. Nefi, al matar a Labán, su Goliat, marcó un precedente no admitido por sus hermanos mayores, pero evidenciaba a quién Dios había escogido para cumplir sus propósitos entre la familia que conducía fuera de Jerusalén.
Perfectamente es posible que el Templo levantado por Nefi tuviese un Arca donde se guardaban estos artefactos sagrados que tenían un efecto similar sobre la memoria del pueblo, de recordar las misericordias de Dios, el respeto a sus líderes y la obediencia a su palabra.
1. 2 Nefi 5:16
2. Exodo 16:13-15
3. 1 Nefi 16:16
4. Números 17:6-8

lunes, 28 de mayo de 2012

Tour sobre Templo de Jerusalén

Este video es el mejor tour virtual que he visto sobre el Templo de Jerusalén.



jueves, 12 de enero de 2012

La Investidura y el Sueño de Lehi


Este domingo tendremos la clase de la Esc. Dominical  sobre el sueño de Lehi. Cada vez que estudio el capítulo 8 de 1Nefi no puedo dejar de ver una analogía con respecto a la experiencia en cualquier templo mormón. No hay mejor modelo de la ceremonia de investiduras en el Libro de Mormón que este sueño que compartió Lehi con su familia y con nosotros.

La investidura del templo sigue un patrón bien establecido descrito por Elder John A. Widtsoe de la siguiente forma:

La investidura dada a los miembros de la Iglesia en los templos tiene varias divisiones. Primero, hay un curso de instrucción relativo al viaje eterno del hombre desde su comienzo hacia su posible destino glorioso. Entonces, son establecidas las condiciones por las cuales ese viaje sin fin puede avanzar en su curso. Aquellos que reciban esta información hacen convenio de obedecer la ley de progreso eterno, lo cual da vida al conocimiento recibido. Finalmente, se estipula que un hombre a veces debe dar un informe de sus actos, y probar la posesión de conocimiento divino y obras religiosas. Es una serie de ceremonias muy hermosa, lógica e inspiradora” (John A. Widtsoe , ARational Theology, págs.. 125-126, Ensign de febrero 1995).

En resumen, Elder Widtsoe divide en tres la ceremonia de la investidura del Templo, primero las instrucciones para el viaje eterno del hombre; segundo, guía divina para el viaje y hacer convenios para aceptar esta guía; y tercero, un reconocimiento final del comportamiento en este viaje.

Más detalles encontramos en la Enciclopedia del Mormonismo, literatura que cuenta con toda la aprobación de los líderes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El artículo en esta enciclopedia divide la investidura en cuatro partes por incluye una etapa preliminar que Elder Widtsoe no mencionó:

Primero está la ordenanza preparatoria, una ceremonia de lavamiento y unción, tras lo cual es vestido con la ropa sagrada del templo.
Segundo es un curso de instrucción por discursos y representaciones. Estos incluyen una narración de los eventos más prominentes de la Creación, una descripción figurativa del advenimiento de Adán y Eva y de cada hombre y mujer, la entrada de Adán y Eva al Jardín de Edén, la consecuente expulsión del jardín, su condición en el mundo, y  aceptación del Plan de Salvación llevándoles de regreso a la presencia de Dios. . .
Tercero es hacer convenios. . . .  Los convenios del Templo ofrecen “pruebas por las cuales la disposición y actitud hacia la justicia pueda ser conocido” (Wtidsoe, pág. 335). Ellos incluyen el “convenio y la promesa de observar la ley de absoluta virtud y castidad, ser caritativo, benevolente, tolerante y puro; consagrar su talento y medios a la propagación de la verdad y el ennoblecimiento de la raza humana; mantener su devoción a la causa de la verdad, y procurar en toda forma contribuir a la gran preparación, a fin de que la tierra quede lista para recibir a su Rey, el Señor Jesucristo”(JamesTalmage, La Casa del Señor, pág. 90).
Cuarto es el sentir la presencia divina. . . Las ordenanzas del Templo son vistas como un medio para recibir inspiración e instrucción a través del Espíritu Santo, y para prepararnos para regresar a la presencia de Dios. (Encyclopedia of Mormonism, Endowment, 2:455)

Como resumen de este artículo de la Enciclopedia, podemos ver, primero  que las instrucciones para el viaje eterno del hombre se hacen por medio de relatos e instrucciones figurativas; segundo, que la guía divina necesaria para hacer el viaje está relacionada al hacer convenios; y tercero, que si una persona tiene éxito en el viaje la recompensa es el permitirle entrar en la presencia de Dios. La investidura es un ritual religioso que inspira, enseña y califica.

Estos tres elementos básicos de la investidura son observables en el suelo de Lehi, así como la experiencia en el templo comienza en asenso hasta llegar a la presencia de Dios simbolizada por el salón celestial, el sueño de Lehi nos lleva desde la oscuridad hacia la luz, es un viaje hacia el fruto del árbol de la vida, un viaje hacia Dios.

En este capítulo 8 de 1 Nefi podemos observar cómo se presenta este modelo, de “explicación del viaje, guía divina y entrar a la presencia del Señor” dos veces, la primera con Lehi y la segunda con su familia.

Comienza Lehi relatando su experiencia de encontrarse sólo en un desierto obscuro y lúgubre (Vers. 4), el cual es un símbolo del mundo solitario y una prueba de la mortalidad. Más adelante se darán las explicaciones a Lehi sobre los elementos y componentes de su viaje, se le dará una representación de los tipos de tentaciones que se presentan en este trayecto hacia el árbol de la vida.

La segunda parte del modelo de la investidura, la guía divina es representado por un guía divino vestido de ropas blancas.  Este guía conduce a Lehi por el desierto oscuro y lúgubre por varias horas (Vers. 5-7).

La tercera parte de este viaje, el entrar a la presencia de Dios, Lehi pasa por tres grados de santidad, desde el desierto oscuro y lúgubre al campo grande y espacioso (por medio de una oración), y finalmente llegó a un tercer espacio que fue el árbol de la vida. Fue desde el lugar menos iluminado al más iluminado. Fue conducido desde lo menos sagrado a lo más sagrado. Al igual que en los templos antiguos, que tenían espacios como al atrio exterior, siendo considerado parte del Templo pero menos sagrado, es semejante en los templos mormones de hoy con la sala de estar, capilla, pila bautismal, vestíbulos, camarines, etc. El Templo de Salomón y el Tabernáculo también poseían un espacio más sagrado conocido como el lugar Santo, comparándose con el salón de investiduras; y también tenían el lugar más sagrado del Templo que era el Lugar Santísimo que equivale en los Templos mormones modernos al Salón Celestial.

La experiencia de Lehi sigue este modelo en el que no se debe dejar de observar cómo la oración permite el asenso de un lugar a otro, semejante al tabernáculo, que tenía un altar de incienso, representando las oraciones, ante el velo que separaba el lugar Santo del Santísimo.

Lehi al llegar y disfrutar del fruto del árbol de la vida, que representa el amor de Dios, la expiación, etc. Puede distingue a lo lejos a su familia a quienes invita a venir. El templo es el lugar de reunión familiar, no sólo de los que viven bajo un mismo techo, sino de las familias formadas por generaciones y generaciones que se unen en lazos sellados para la eternidad.


Roberto
temployeternidad.blogspot.com

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Marcas en forma de V encontradas en Jerusalén



Recientemente se ha hecho un hallazgo en Jerusalén de misteriosas talados en piedra que son de aproximadamente 2.800 años, correspondiendo al periodo de los reyes de Jerusalén, doscientos años antes de la salida de Lehi y su familia según el Libro de Mormón, tiempo en que estaba en funcionamiento el Templo de Salomón.


“Los excavadores israelíes que descubrieron un complejo de habitaciones cavadas en el lecho rocoso de la sección más antigua de la ciudad hallaron las tallas: tres grandes V excavadas en el suelo de piedra caliza de uno de los cuartos, de 5 centímetros (2 pulgadas) de profundidad y 50 centímetros (20 pulgadas) de largo. No se halló ningún otro elemento que ofreciera alguna pista sobre su propósito.

Los arqueólogos a cargo de la excavación no han podido siquiera trazar una hipótesis sobre su naturaleza, dijo Eli Shukron, uno de los directores del proyecto. "Las marcas son muy extrañas. Nunca vi nada igual", agregó.”


Los arqueólogos creen posible que, cuando las tallas fueron, esas V pudieron haber servido de base para algún tipo de estructura de madera, o quizás algún otro propósito. Pudieron haber desempeñado una función ritual.

Por lo general, cuando los arqueólogos se enfrentan a un artefacto curioso, por lo menos pueden aventurar teorías sobre su naturaleza. Pero en este caso nadie, ni siquiera expertos consultados por Shukron y el codirector de la excavación, tienen alguna idea clara.

Parece haber por lo menos otra marca antigua similar en las cercanías. Un mapa de una expedición de hace un siglo dirigida por el explorador británico Montague Parker, que buscó los tesoros perdidos del templo judío de Jerusalén entre 1909 y 1911, incluye la marca de una V trazada en un canal subterráneo cercano. Los arqueólogos modernos no han excavado todavía esa área.

Fragmentos de cerámica hallados en los cuartos indican que fueron usados por última vez alrededor del 800 a.C., cuando Jerusalén era regida por los reyes de Judea, dijeron los excavadores. En esa época, los cuartos parecen haber estado llenos de escombros para apuntalar un muro defensivo. Pero no está claro si fueron construidos en esa época o siglos antes por los residentes cananeos.

El propósito de todo el complejo es parte del enigma. Las líneas rectas de sus muros y pisos nivelados son prueba de una ingeniería cuidadosa, y estaba situado cerca del lugar más importante de la ciudad, el manantial, lo que sugiere que debe haber tenido una función importante.

Bryce Haymond, de Templestudy.com compartió en su sitio esta fotografía en un muro de una Iglesia en Toledo, España, en el cual también se observan curiosas marcas.



Sin duda son muy curiosas estas marcas, no me aventuro a relacionarlas con nada aún, pero innegablemente despiertan curiosidad y quizás una futura o pasada relación.


Ver más:
Mormontranslator.blogspot.com
www.templestudy.com
historia y arquelogía
www.univision.com
www.historiayciencia.es


martes, 6 de septiembre de 2011

Yo soy la Vid, Segunda Parte


En el posteo anterior mencioné el Templo de Salt Lake y el de Winter Quarters como aquellos que poseen el símbolo de la viña, para enseñar por medio de él sobre el rol de Jesucristo, según las escrituras. Pero también se encuentra este símbolo en otros Templos, uno de ellos es el Templo de Kirtland, que en su interior ramas de parras o viñas decoran dinteles, bellamente tallados, tras el púlpito del este del segundo piso.

También, y quizás más importante por ser la fuente de la simbología. Con la ayuda de la arqueología se ha descubierto que en el Templo que Salomón construyó se encontraba decorado en el frente por enormes viñas colgantes doradas, y llevaba racimos de uvas de oro del porte un hombre (Lawrence Sporty, Identifying the curving line on the Bar-Kokhba Temple Coin).

Además de representar al Señor, como ya lo traté en el posteo anterior, la viña tiene otros valiosos significados o recordatorios, algunos de ellos son:

Era un símbolo de la tierra prometida.

"tierra de trigo y cebada, y de vides, e higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;” (Deut. 8:8)

“Y Judá e Israel vivieron seguros, cada uno debajo de su parra y debajo de su higuera, desde Dan hasta Beerseba, todos los días de Salomón.” (1 Reyes 4:25)

“Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente, porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.” (Miqueas 4:4)


Recordatorio de nuestras responsabilidades

Cómo obreros de la viña del Señor, nos corresponde trabajar con diligencia. Al ser nosotros los pámpanos nos nutrimos de de la sabia del Señor, y esta nutrición es para bendecir al resto del mundo con las bendiciones del evangelio.

“Porque he aquí, bendeciré con poderosa bendición a todos los que obraren en mi viña, y creerán en sus palabras que por mi conducto le son dadas por el Consolador, el cual manifiesta que Jesús fue crucificado por hombres inicuos, por los pecados del mundo, sí, para la remisión de pecados al de corazón contrito.” (D y C 21:9).


Símbolo de Redención

La uva es la materia prima original del Convenio Sacramental. El Señor tomó de su producto y lo bendijo, compartiéndolo con sus discípulos. Así lo hizo con los nefitas y lo ha mandado restaurar en esta dispensación, 
aunque ha permitido su reemplazo.

“He aquí, así me parece sabio; por tanto, no os maravilléis, porque la hora viene cuando beberé del fruto de la vid con vosotros en la tierra;” (D y C 27:5).


viernes, 19 de agosto de 2011

El Templo de Jerusalén como modelo de la Creación



El siguiente es un extracto de las relaciones que hace M. Barker entre la creación y el templo de Jerusalén. El tema se encuentra desarrollado en su libro The Great High Priest (Londrés: T&T Clark, 2003), pero se halla sumarizado en el artículo "The Great High Priest" que la autora leyó en Brigham Young University el 9 de Mayo del 2003. Para el desarrollo de las fuentes y los detalles es necesario ir a sus libros. Traducido por Tomás García-Huidobro

El modelo del Tabérnaculo seguido por Moisés, y la consecuente construcción del Templo de Jerusalén, tienen como correspondencia con los seis días de la creación. El primer día corresponde al santo de los santos, y como tal se encuentra fuera del tiempo y la materia, y escondido a los ojos humanos. Sólo el sumo sacerdote tenía acceso puesto que sólo él tenía directo contacto con lo eterno y con los secretos correspondientes. El libro del Génesis comienza su relato de la creación no como el primer día, sino como el día uno (Yom ´echad), lo que posteriormente la tradición recordaría como el tiempo de la unidad, cuando Dios era uno con la creación. Este tiempo se caracterizaba por la indivisibilidad, esa unidad que está subyacente todavía en la creación temporal de acuerdo, por ejemplo, al Evangelio de Tomás. También en textos neotestamentarios vemos las mismas ideas. En la oración de Jesús del Evangelio de Juan, también conocida como la gran oración sacerdotal, Jesús habla reiteradamente de la unidad que ha conservado con el Padre desde antes que el mundo fuera hecho (Jn 17,5). Jesus reza en los mismos términos respecto a la unidad de sus discípulos como condición para que el mundo pueda creer que ha sido enviado (desde el santo de los santos) por el Padre (Jn 1 7,21). Es el sumo sacerdote, en este caso Jesús, que superando la división propia de los elementos creados viene a reunificar todo en el Padre. Con otro lenguaje Col 1,15-17. 20 y Ef 1,10 nos hablan de lo mismo, la unidad de toda la creación en Cristo. El mismo Pablo describe el proceso redentor cósmico en términos de la unidad en Dios a través de Cristo (1 Cor 1 5,28). En este tiempo pristino se realiza la primera actividad creadora de Dios, los ángeles. Aunque nada de eso se menciona en el Génesis, ecos de esta tradición se encuentra en Jobcuando Dios le pregunta: ¿Dónde estabas tú cuando yo puse los fundamentos de la tierra, cuando las estrellas de la mañana cantaban juntas y los hijos de Dios exclamaban de felicidad? (Job 38:4–7). Y es que Job sabía que los ángeles estaban presentes antes que se manifestara la creación visible porque los ángeles eran los hijos de Dios, parte del santo de los santos. Lo mismo nos dice Isaías con su famosa visión del trono de Dios rodeado de ángeles (Is 6) en el santo de los santos. El libro de los jubileos, una antigua versión alternativa del relato de la creación del Génesis, nos narra como fueron creados los ángeles en el día uno. Genesis 1 nada nos dice al respecto, mencionando sólo cómo esta unidad primordial resultó dividida. En el principio representa al santo de los santos en el Templo desde donde la creación fue originada, y no tanto a una indicación temporal. Sólo al sumo sacerdote le es permitido de entre los hombres entrar en el santo de los santos, lo mismo que sólo al Señor de entre los ángeles le es permitido entrar en lo más sagrado del templo celestial. Algo similar atestigua el 1Enoc donde se nos dice que sólo este héroe, al modo de un sumo sacerdote, fue capaz de estar delante del rostro del Santísimo. También en Ap. 22,3-4 vemos el Trono de Dios y al cordero, junto con sus siervos que lo adoran, ellos verán su rostro y su nombre estará en su frente. Aquí no se distingue de quién es el rostro o el nombre, de Dios o del Cordero, lo que implicaría la unidad de ambos en el santo de los santos. Lo mismo en Ap. 11,15 donde se habla del Reino de nuestro Señor y de su Cristo, y él va a reinar eternamente. El rey ha sido engendrado en la gloria de los santos, en medio de los ángeles en el santo de los santos. Su nacimiento como hijo divino ha sido en su resurrección, al modo de Melquizedek, cuando el cordero ha sido elevado al Trono y ha sido entronizado, uniéndose con el que está sentado sobre el Trono (Ap. 5,6) mientras los ángeles cantan al modo de Is 9,6.

El segundo día de la creación corresponde al velo que separaba al santo de los santos y que dividía el tabernáculo. El velo como cortina que separa la Gloria de la realidad material creada era una tradición conocida, por ejemplo, en Job 26,9 Este inmenso velo estaba hecho de colores rojo, azul, púrpura, y blanco. De acuerdo a Filón de Alejandria y Josefo, cada uno de estos colores representaba un elemento básico de la creación: el rojo, el fuego; el azul, el aire; el púrpura, el mar, y el blanco la tierra. .(War 5:212-3; Ant. 3:138-4; Quaesliones in Exodum 2:85, cf. Mos. 2:88). Tanto Filón como Josefo consideraban a la lámpara de siete brazos como símbolos de los planetas (Mos. 2:103; B.J. 5:146, 217). Ambos consideraban los vestidos del sumo sacerdote como una metáfora del cosmos (Mos. 2:117-126, 133-135, 143; Ant. 3:180, 183-7).

Los restantes cuatro etapas en la creación del mundo visible corresponden desde eltercer al sexto día. En ese sentido, tanto el gran hall del templo, como el menorah y la mesa del pan consagrado, representaban la creación visible.

Existiría una correspondencia literaria entre Gn 1 y Ex 25-31 conocida por el Ben Sira para explicar la relación entre la creación, el Templo, el sacerodcio y la sabiduría en Sirac 24 y 50,29. El Templo de Leontopolis en la primera mitad del II a.c. sería contemporaneo a la obra de Sirac, lo que es un dato interesante por cuanto este templo se entendía como modelo del cosmos renovado.

viernes, 31 de diciembre de 2010

El significado de los Doce Bueyes bajo la Pila Bautismal

Uno de los símbolos más representativos de los Templos SUD es la fuente bautismal, que es junto a Moroni, uno de los íconos utilizados para representar al Templo y sus ordenanzas.

Aunque no todos los templos han usado o llevan un Moroni, todos los Templos (exceptuando sólo a Kirtland) tienen una fuente bautismal, desde Nauvoo, cuando fue revelada la doctrina de la salvación de los muertos. Todas las fuentes bautismales están relacionadas con el mar de bronce que construyó Salomón en el Templo (1 Reyes 7:23).

El Templo de Santiago, y me imagino que quizás un par de Templos más, no tenía una fuente bautismal sobre doce bueyes, en vez de esto había una obra en relieve muy hermosa sobre la pila bautismal con la fuente con doce bueyes. Esta fuente fue reemplazada en la re dedicación de este Templo, lo que puede demostrar la importancia de que las pilas bautismales de los Templos lleven el símbolo revelado a Salomón.

Aunque no está muy claro si en el Templo de Salomón se efectuaban bautismos en el mar de bronce, la imagen y el simbolismo de esta fuente es poderoso para la doctrina de la salvación por los muertos.

Los elementos de este símbolo son una fuente bautismal, el número doce, bueyes, y los bueyes orientados tres a cada punto cardinal (1 Reyes 7:25).

Los bueyes están relacionados con el símbolo de Efraín, el cual ha sido tomado en las diferentes biblias (septuaginta, vulgata, etc) con distintos nombres, como toro (Deuteronomio 33:17), búfalo e inclusive unicornio (probablemente el búfalo o buey de perfil se le observa un solo cuerno), y Efraín recibió la primogenitura de José, por tanto la primogenitura de Israel. Hubiese sido muy extraño la fuente sobre cada símbolo de cada tribu de Israel, ya que hubiesen habido lobos, leones, barcos, lunas, etc. Pero utilizando el símbolo del primogénito doce veces identifica a las doce tribus de Israel.

El que las doce tribus tengan sobre sus lomos la Pila bautismal y estén orientadas hacia los cuatro puntos cardinales puede representar la responsabilidad que tiene Israel sobre sus hombros de llevar las ordenanzas de salvación, tantos para vivos como muertos, a los extremos de la tierra, a toda nación.

martes, 12 de octubre de 2010

Detalles en las Puertas del Templo de Salt Lake

Uno de los detalles más hermosos del Templo de Salt Lake son las manillas de las puertas, éstas han servido como icono del Templo en muchas publicaciones.
Apretón de manos: El primer símbolo que se observa es el apretón de manos dentro de un círculo. El apretón de manos es una señal de convenio según lo aprendemos en Génesis 24:9 de la Traducción de José Smith : “Y el siervo puso su mano bajo la mano de Abraham su señor; y le juró concerniente al asunto”. El círculo que lo rodea es un emblema muy antiguo que representa eternidad (1 Nefi 10:19). Al ir junto estos dos símbolos adquieren un significado poderoso en el contexto del Templo, pudiendo ser interpretados como los convenios del Templo duran para siempre.
Ramas de Olivo: Rodeando el círculo con el apretón de manos están las ramas de olivo que llevan fruto. Existen muchas escrituras que relacionan a la casa de Israel con el olivo (1 Nefi 15:12; Jacob 5; Romanos 11:16-24). Debido a que las ramas de olivo rodean el círculo con las manos, podemos interpretarlo como que sólo quienes son de la casa de Israel pueden hacer convenios eternos.
1853-1893: Estos son los años de inicio y término de la construcción del Templo. Nos recuerda inmediatamente el periodo de tiempo que Israel estuvo en el desierto, antes de entrar en la tierra prometida. Los Santos también vivieron dificultades y pruebas en su trayecto a Utah, así como nosotros podemos pasar por grandes pruebas por un periodo o toda nuestra vida. Por este motivo debemos recordar que el Señor ha dicho “Es preciso que los de mi pueblo sean probados en todas las cosas, a fin de que estén preparados para recibir la gloria que tengo para ellos, sí, la gloria de Sión; y el que no aguanta el castigo, no es digno de mi reino” (DyC 136:31).
Puertas de madera: Hay una miniatura de puertas decorando sobre le pomo, y sobre la puerta un arco con una piedra clave. Las puertas del templo pueden ser vistas como un símbolo de la entrada al reino de Dios. Varias escrituras nos enseñan sobre este emblema. “la puerta del cielo está abierta para todos, sí, para todos los que quieran creer en el nombre de Jesucristo, que es el Hijo de Dios” (Helamán 3:28). Sin embargo “estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:14).

Santidad al Señor: Esta frase fue graba en una lámina de oro para la mitra de Aarón en el Templo del antiguo Israel (Éxodo 28:36). Servía como recordatorio constante de quien servía en el Templo y adoraba en su Santa Casa debía ser “limpio de manos y puro de corazón” (Salmos 24:3-4). Sólo aquellos que fuesen interiormente limpios podrían adorar “delante de Jehová en la hermosura de la santidad” (1 Crónicas 16:29).
Ramas de Palmeras: Las palmeras fueron parte de la decoración original del Templo de Salomón (1 Reyes 6:29); dentro del contexto como símbolo del árbol de la vida. El libro de Salmos nos enseña más sobre el valor simbólico de la palmera: “El justo florecerá como la palmera;  . . . Plantados en la casa de Jehová, florecerán en los atrios de nuestro Dios” (Salmos 92:12-13). Las ramas de palmera están asociadas con el grito de Hosanna que se ofrece en los Templos de Dios (Juan 12:13; Apocalipsis 7:9-10; DyC 109:76).
Colmena: Existen veinticuatro colmenas que rodean el Templo de Lago Salado, tanto en manillas como en vidrios en las puertas. Ha sido un símbolo de los Santos al tomar su emblema de la abeja obrera deseret que narra el libro de Eter. También tiene una relación con la tierra prometida. En Éxodo se describe la tierra prometida como una en que fluye “leche y miel” (Éxodo 3:8; Deuteronomio 8:7-8; Levítico 20:24). Esta miel fue entregada como ofrenda en los altares del Templo de Jerusalén ( 2 Crónicas 31:5). A los primeros Santos de nuestra época se les prometió la tierra de Sión en el condado de Jackson Misouri, y el Señor la describe como “tierra que fluye leche y miel” (DyC 38:18-19).

Ver Brown-Smith, Symbols in the Stone
Allen H. Barber, Celestial Symbols

sábado, 9 de octubre de 2010

Quiasmos en la Oración Dedicatoria del Templo de Kirtland

Clay H. Gorton, en Language of the Lord, descubre Quiasmos en la oración dedicatoria del Templo de Kirtland (Sección 109 de Doctrina y Convenios), entre otros quiasmos en otras escrituras.El quiasmo es una estructura poética o literaria del hebreo antiguo, que era desconocida en la época de José Smith. Él identifica por lo menos cuatro, pero hay otros que identifican más.

El primero está entre los versículos 2-4:


  2 tú que has mandado a tus siervos que edifiquen una casa a tu nombre en este sitio [Kirtland].
  3 Y ahora ves, oh Señor, que tus siervos han obrado conforme a tu mandamiento.
  4 Y ahora te pedimos, Padre Santo, en el nombre de Jesucristo, el Hijo de tu seno, en cuyo nombre solamente puede administrarse la salvación a los hijos de los hombres, te pedimos, oh Señor, que aceptes esta casa, la obra de las manos de nosotros tus siervos, la cual nos mandaste edificar.


Otro quiasmo lo podemos ver entre los versículos 24-29:


24 Te pedimos, Padre Santo, que establezcas al pueblo que adorará y honorablemente retendrá un nombre y una posición en ésta tu casa, por todas las generaciones y por la eternidad;
  25 que ninguna arma forjada en contra de ellos prospere; que caiga en su propio foso aquel que lo cave para ellos;
  26 que ninguna combinación inicua tenga el poder para levantarse y vencer a los de tu pueblo, sobre quienes se ponga tu nombre en esta casa;
  27 y si se levanta contra este pueblo gente alguna, enciéndase tu enojo en contra de ellos;
  28 y si hieren a este pueblo, tú los herirás; pelearás por tu pueblo como lo hiciste en el día de la batalla, para que sean librados de las manos de todos sus enemigos.
  29 Te rogamos, Padre Santo, que confundas, asombres, avergüences y llenes de confusión a todos los que han esparcido calumnias por el mundo en contra de tu siervo o siervos, si no se arrepienten cuando se les proclame el evangelio sempiterno a sus oídos;

Gorton identifica los otros dos entre los versículos 7-19; y 29-50.
Lo que personalmente me llama la atención es que el quiasmo se ha considerado siempre una estructura hebrea antigua, y esta oración fue dada originalmente en inglés. Deduzco que esta forma poética no es hebrea propiamente, sino parece ser que es una forma poética de los cielos que fue revelada a los hebreos así como a José Smith. 
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