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viernes, 10 de marzo de 2023
lunes, 13 de abril de 2020
Espacios Sagrados
Muchas personas viajan miles de kilómetros para llegar a un
lugar que consideran sagrado donde deben adorar y entregar su devoción. Para los
miembros de la Iglesia de Jesucristo un lugar sagrado está determinado por lo
menos por 5 motivos:
1. Presencia de Dios. El Templo de Dios Salomón fue construido donde
el Señor se le apareció a David (1 Crónicas 22: 1). La presencia o apariencia
del Señor parece ser un requisito previo, y el propósito mismo de los lugares
sagrados: un Templo del Señor donde se dan las llaves para entrar en Su
presencia. Las apariciones de Dios el Padre, su Hijo, o las que pueden haber
enviado parecen hacer que tales sitios de visitas sean sagrados. Tal es el caso
con Adam-ondi-Aham o la Arboleda Sagrada, y con Betel y otros sitios en
Génesis, donde el Señor se apareció a uno de los Patriarcas y donde erigieron
altares o pilares para marcar el escenario y conmemorar el evento.
2. Pureza. Un entorno natural puede considerarse sagrado
simplemente porque no ha sido tocado por manos humanas impuras o porque ninguna
influencia perversa o pecado lo ha profanado. Las altas cimas de las montañas
son buenos ejemplos. Su proximidad física a Dios y su pureza aseguran una mayor
paz potencial y acceso a él.
3. Los lugares de rectitud. También pueden hacerse sagrados un espacio por la rectitud de un individuo o grupo de personas. Siendo espiritualmente
puros a través de una vida justa, estas personas pueden traer pureza y santidad
a lugares simples como el hogar (la santidad puede estar segura a través de una
dedicación adicional). En este sentido, la santidad puede estar en casi
cualquier lugar donde residan los justos. La ciudad de Enoch es un buen
ejemplo.
4. Santificación. Un lugar, edificio, altar o pilar también
se hace sagrado al ser apartado para propósitos sagrados en la oración. Este "apartamiento" puede incluir dedicación y, a veces, consagración para
un propósito particular, normalmente bajo la autoridad del
sacerdocio. Los templos son buenos ejemplos; sus primeras piedras se dedican
desde el principio. Al finalizar la construcción, toda la estructura está
dedicada por el liderazgo de la Iglesia. También se pueden dedicar habitaciones
y muebles específicos dentro de los templos, algunos incluso ungidos con fines
sagrados. Antes de que el Templo de Kirtland se dedicara públicamente el 27 de
marzo de 1836, José Smith dedicó y consagró en privado los púlpitos-altares del
sacerdocio de Melquisedec en el primer piso, en el extremo oeste, utilizando
aceite consagrado. Este mismo patrón es evidente en la dedicación y
consagración del antiguo tabernáculo y varios implementos dentro de él (Éxodo
28:29).
5. Conexiones literales y simbólicas con los cielos. El
espacio sagrado más inspirado está típicamente ligado a los cielos de arriba y
a la tierra de abajo, a la luz y al agua (símbolos masculinos y femeninos),
tanto literal como simbólicamente. Vemos esto en orientación horizontal de
muchos templos a la luz (o fuego - el sol), típicamente en el Año Nuevo (el
amanecer del equinoccio vernal). Además, también hay una alineación vertical en
muchas de estas mismas estructuras, para iluminar en los cielos de arriba y
para vivir las aguas en la tierra de abajo, el templo y varias características
dentro de él (salas de ordenanzas específicas, la fuente, el velo, los altares,
etc.), estando en alineación axial entre ambos. Muchos exteriores de los
templos SUD también presentan el uso de motivos simbólicos de sol, luna y
estrella.
Roberto Vinett
Más
Matthew B Brown, The Gate of Heaven,
Brinkerhoff, Val. The Day Star Reading Arquitectura sagrada:
Libro 1 Alfabeto y arquetipos.
Truman G. Madsen, the Temple Where Heaven Meets Earth
miércoles, 5 de abril de 2017
Símbolos Exteriores del Templo de Santiago
El Templo de Santiago fue dedicado en 1983, siendo el
segundo templo en Sudamérica y primero de habla hispana. Su año de construcción
está dentro del periodo en que los templos no llevaban símbolos exteriores[i],
como los lleva el templo de Lago Salado, Nauvoo, y otros.
Pese a carecer de los símbolos como estrellas, soles y otros
cuerpos celestes, el Templo de Santiago posee, como la mayoría de los templos,
símbolos inherentes que pueden conducirnos a una experiencia profunda de
meditación con sólo recorrer sus alrededores y contemplar su estructura. Lo
siguiente es una brevísima descripción de los símbolos exteriores del templo de
Santiago, que me ayudan a reflexionar y dirigir mis pensamientos hacia lo
sagrado.
Moroni: Sabido es que no todos los templos llevan una
estatua del ángel Moroni en su cúspide, tampoco forma parte de los elementos
que conformaban los templos antiguos, sin embargo conduce nuestros pensamientos
hacia el inicio de la restauración, cuando Moroni le anuncia a José Smith de la
existencia del registro nefita, aunque hay quienes lo consideran un
recordatorio de todos quienes de forma angelical ayudaron en la restauración
(DyC 128:20), también nos impulsa a
pensar en el futuro, debido a que una de las escrituras que inspiró a la
elaboración del primer Moroni está en Apocalipsis 14:6 “Y vi a otro ángel volar
por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los que
moran en la tierra, y a toda nación, y tribu, y lengua y pueblo”. Las
ordenanzas salvadoras que administran los Templos deben ser ofrecidas a todos
los fieles que acepten el evangelio, esto ha significado la gran labor de
construcción de templos en todo el mundo. Su cubierta de oro indica el carácter
incorruptible del mensaje de la restauración así como de esta obra, evoca la
idea de permanencia, usado por los faraones en la antigüedad, señalando que el
evangelio restaurado permanecerá inmaculado hasta la venida del Señor y durante
Su reinado. El oro representa lo puro, incorruptible y precioso. El Tabernáculo
contenía elementos de oro como el candelabro, los querubines y el arca.[ii]
Jardines y huertos:
Los Templos representan nuestro retorno al Jardín de Edén después de vivir en
la tierra sin gozar de la presencia de Dios producto de nuestra desobediencia.
El Jardín de Edén permitía el encuentro del hombre con Dios de forma natural.
Fue en este jardín donde Adán y Eva recibieron las primeras ordenanzas que hoy
se entregan y administran en los Templos. Las flores y los jardines también
evocan los tres principales jardines en la historia sagrada: el Jardín de Edén
(Creación), el jardín de Getsemaní (Expiación), y el jardín del huerto del
sepulcro (Resurrección)[iii].
Como lo declara uno de nuestros Artículos de Fe, cuando Cristo reine sobre la
tierra esta llegará a ser como lo fue en el Jardín de Edén. El Señor indica que
los justos serán como “huerto de riego” (Isaías 58:11).
Blancura: no todos los templos están pintados de blanco,
pero claramente no es un color casual, no sentiríamos lo mismo si estuviese
pintado de un color inapropiado. El blanco nos hace pensar en nuestra propia
blancura interior que debe coincidir con la del templo, nuestra dignidad
personal la relacionamos a este color y a la ropa que llevaremos en su interior.
El blanco está asociado a los conceptos de pureza, justicia, santidad,
inocencia, luz y revelación[iv].
Gracias a la expiación de Cristo Isaías ha declarado “aunque vuestros pecados
sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como
el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18).
Forma de montaña: menos obvio pero igual de relevante, es
observar al templo de frente y ver que va en crecimiento desde los costados
hacia el centro, de la forma en que lo hacen las montañas. La cima de los
montes fueron utilizadas en la antigüedad por los profetas como un lugar
sagrado para comunicarse con Dios. En ellos Moisés, el Hermano de Jared, Nefi,
y muchos otros lograron estar en la presencia del Señor y recibir sus
instrucciones. Los profetas en la antigüedad vieron esta asociación entre Monte
y Templo, Isaías llamó al Templo “monte de la casa de Jehová” (Isaías 2:2);
Jeremías lo llamó “monte santo” (Jeremías 31:23); el salmista se refirió al
Templo como “monte de Jehová” (Salmos 24:3). Jesús escogió montes para
ocasiones sagradas, como para Su transfiguración y lo ocurrido en el Monte de
Los Olivos. Las montañas eran vistas como el lugar más alto de la tierra, el
más cercano a los cielos, el lugar de reunión entre lo terrenal y lo celestial.
La Puerta: Las grandes puertas de madera en el centro del
templo nos recuerdan las palabras del Salvador “Yo soy la puerta de las ovejas,
…Yo soy la puerta; el que por mí entrare será salvo; y entrará, y saldrá y
hallará pastos.” (Juan 10:7). En el Libro de Mormón se nos enseña que “el
guardián de la puerta es el Santo de Israel; y allí él no emplea ningún
sirviente, y no hay otra entrada sino por la puerta; porque él no puede ser
engañado, pues su nombre es el Señor Dios (2 Nefi 9:41). El lugar sagrado en
que Jacob tuvo la gloriosa visión en que vio a ser celestiales subir y bajar
del cielo, lo nombró Casa de Dios y Puerta del Cielo (Génesis 28:17). El
Presidente Lorenzo Snow utilizó este símbolo en la dedicación del Templo de
Manti, esperando de que este Templo sirviera “como una de las puertas del
cielo, abriendo el estrecho y angosto camino que conduce a las vidas sin fin y
dominio eterno”[v].
Piedra Angular: Simbólicamente son cuatro las piedras
angulares, siendo la principal la colocada en la esquina sur-este, conteniendo
una cápsula del tiempo que contiene elementos de la época de la dedicación. El
motivo de que la principal piedra angular fuese colocada en la esquina sudeste
es porque en el hemisferio norte, es la esquina que recibe primero los rayos de
luz del sol, indicando que la Primera Presidencia tiene el derecho de recibir
revelación, luz divina e instrucción de lo alto, representando a Jesucristo
como fuente de luz. El Apóstol Pablo describió a Jesucristo como la “principal
piedra del ángulo” (Efesios 2:20), señalando al Salvador como la base
fundamental sobre quien descansa el evangelio y el Reino de Dios en la tierra.
El Presidente Gordon B. Hinkley dijo que “la primera o principal piedra angular
es el Señor Jesucristo, cuyo nombre la Iglesia lleva. La segunda es la visión
en que el Padre y el Hijo aparecieron al Profeta José Smith. Incluida en esta
piedra angular estaría la roca de la revelación mencionada cuando el Señor le
dijo a Pedro ‘sobre esta roca (la roca de la revelación) edificaré mi iglesia’.
La tercera piedra angular es El Libro de Mormón. ‘Contiene lo que ha sido
descrito como el quinto evangelio’. Por su puesto las escrituras que acompañan
este libro son la Biblia, Doctrina y Convenio, y la Perla de Gran Precio. La
cuarta piedra angular es la restauración del poder y autoridad del sacerdocio,
lo cual está edificado sobre apóstoles y profetas, siendo la principal piedra
del ángulo Jesucristo mismo.[vi]
El círculo y el cuadrado: En el ventanal que da hacia el
norte se encuentran detalles de un círculo contenido en un cuadrado. Este
símbolo se encuentra en muchos templos de la Iglesia, llegando a ser uno de los
más frecuentes, encontrándose en otros templos en sus muros, rejas, aún hasta
en su forma vista desde arriba, como el Templo de Provo. Estas dos figuras
geométricas nos hacen pensar en las herramientas utilizadas para su formación.
Además el círculo representa algo sin comienzo ni final, lo eterno, en la
antigüedad era visto como la bóveda celestial que contiene las estrellas. El
cuadrado representa lo terrenal, los cuatro puntos cardinales, lo temporal[vii].
Estas dos figuras unidas equivalen a la unión del cielo con la tierra, lo
divino y lo terrenal, lo temporal y lo espiritual, reyes y sacerdotes,
semejante a lo comentado sobre las montañas, el lugar de comunión entre Dios y
los hombres, como lo fue el Jardín de Edén. Esta unión entre lo celestial y
nuestro mundo se establece por convenios.
Santidad al Señor La Casa del Señor: La primera parte nos
indica la separación entre lo santo y lo profano, nos invita a elegir dónde
queremos estar y a realizar una introspección para reconocer si nuestro corazón
y conducta están en armonía para visitar el Templo. Esta Frase como “Santidad a
Jehová” fu escrita sobre una placa de oro en la mitra del sumo sacerdote cuando
fue construido el tabernáculo (Éxodo 28:36), invitándonos a pensar en la corona
prometida a los fieles (D&C 109:76). El Salmista nos recuerda la condición
de pureza requerida para entrar en el Templo, “¿Quién subirá al monte de
Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de
corazón, el que no ha elevado su alma a la vanidad ni jurado con engaño”
(Salmos 24:3-4). La frase La Casa del Señor nos indica quien es su dueño o para
quien fue construida. El Señor demostró su celo sobre el Templo señalando
claramente que es una Santa Casa, Él la llamó ‘La Casa de Su Padre’ (Juan
2:16).
[i]
Después de 1990 los Templos volvieron a incluir símbolos en su exterior. The Day Star, Val Brinkerhoff p.46
[ii] Joseph Fielding McConkie & Donald
W. Parry, A Guide to Scriptural Symbols
[iii] Joseph Fielding McConkie, Gospel
Symbolism p. 260
[iv] Alonzo Gaskill, The Lost Language
of Symbolism p.
[v] Millenial Star, vol. 50, n 25, 18
junio 1888, 389; citado en The Gate of Heaven, Matthew B Brown p. 249
[vi]
Ensign Noviembre 1894, p. 50-52
[vii] Hugh Nibley, Temple and Cosmos p. 139
martes, 2 de diciembre de 2014
Vídeo Sobre La ropa del Santo Templo
Les dejo este video sobre la Ropa del Templo hecho por la Iglesia, aunque la traducción al español no parece la oficial. Es muy interesante que la Iglesia decidiera publicar un video sobre este tema.
domingo, 16 de noviembre de 2014
Un estudio sobre las Ordenanzas Mayores del Sacerdocio de Melquisedec
A continuación les dejo ensayo interesatísimo preparado por el Hno. José Luis Gil Álvarez, que indaga en temas como la Vocación y Elección hechas seguras, El Segundo Consolador, la Segunda Unición, etc.
Un
estudio sobre las Ordenanzas Mayores del Sacerdocio de Melquisedec
En la Guía para el
Estudio de las Escrituras bajo la palabra Vocación (llamamiento) y Elección
encontramos lo siguiente:
Los justos
seguidores de Cristo pueden llegar a contarse entre los escogidos que reciben
la certeza de que serán exaltados. La vocación y elección comienza
con el arrepentimiento y el bautismo, y se consuma cuando “marchan adelante,
deleitándose en la palabra de Cristo, y perseverando hasta el fin” (2 Ne.
31:19–20). En las Escrituras, este proceso se llama “hacer firme vuestra vocación y
elección” (2 Pe. 1:4–11; DyC 131:5–6).
Ahora en la misma guía leeremos la definición de Elegidos que dice;
Los elegidos
(escogidos) son aquellos que aman a Dios con todo el corazón y viven de una manera
que a Él le complace. Los que viven como discípulos suyos
serán seleccionados un día por el Señor para ser contados entre sus hijos
escogidos.
Entonces tenemos que
los Santos fieles serán algún día seleccionados por el Señor. Si buscamos ahora
la palabra Elección aquí se nos aclara cuando será ese día:
Basándose en la
dignidad personal en la vida preterrenal, Dios eligió a los que serían la
descendencia de Abraham y la casa de Israel y que llegarían a ser el pueblo del
convenio (Deut.
32:7–9; Abr.
2:9–11). A dichas personas se les dan bendiciones y
deberes especiales para que bendigan a todas las naciones del mundo (Rom. 11:5–7;
1
Pe. 1:2; Alma
13:1–5; DyC
84:99). No obstante, si desean alcanzar la salvación, aun
los electos deben ser llamados y elegidos en esta vida.
Vemos claramente que la
elección se hace en esta vida. Ya que “Dios no es un Dios de muertos sino de
vivos”.( Mat 22:32). Según la Escritura cabe interpretar que pudiera ser del otro lado del velo. Sigamos
con nuestro estudio para ver si esto es así-
Bruce R.
McConkie en su libro Doctrina Mormona bajo la palabra Vocación y elección
Seguras:
VOCACION Y
ELECCION SEGURAS.
Ver COHEREDEROS CON
CRISTO, DIVINIDAD, ELECCION DE GRACIA,
HIJAS
DE DIOS, IGLESIA DEL PRIMOGENITO, MATRIMONIO CELESTIAL,
PLENITUD DEL
PADRE, REINO CELESTIAL, SALVACION, SEGUNDO
CONSOLADOR,
VIDAS ETERNAS. Los miembros de la Iglesia que devotamente se consagran a una
vida de rectitud, viviendo de cada palabra que sale de la boca de Dios, hacen
su vocación y elección seguras. Es decir que reciben la más segura
palabra de profecía, lo que significa que el Señor los sella para la exaltación
mientras están aún en esta vida. Pedro resumió el curso de la
rectitud que los santos deben seguir para hacer su vocación y
elección segura y entonces (refiriéndose a su experiencia en el Monte de la Transfiguración
con Santiago y Juan) dijo que esos tres habían recibido su palabra profética
más segura. (2 Pedro 1.)
José
Smith enseñó: "Después que una persona tiene fe en Cristo, se arrepiente
de sus pecados, se bautiza para la remisión de ellos y recibe el Espíritu Santo
(por la imposición de manos), que es el primer Consolador, entonces si continúa
humillándose ante Dios, teniendo hambre y sed de justicia y viviendo de acuerdo
con todas las palabras de Dios, el Señor le dirá dentro de poco: "Hijo,
serás exaltado." Cuando el Señor lo haya probado en todas la cosas, y haya
visto que aquel hombre está resuelto a servirlo, pase lo que pase, ese hombre
verá que su vocación y elección han sido confirmadas y entonces será suyo el
privilegio de recibir el otro Consolador:' Tener al otro Consolador es que
Cristo se le aparezca y tener visiones de la eternidad. (Enseñanzas p. 178).
Así, tal como también dijera el Profeta: "La palabra profética más segura
significa que un hombre sepa, por revelación y el espíritu de profecía, que
está sellado para vida eterna, mediante el poder del Santo Sacerdocio."
(D&C 131:5.)
Los
favorecidos por el Señor son sellados contra todo tipo de pecado y blasfemia excepto
la blasfemia contra el Espíritu Santo y el derramar sangre inocente. Es decir
que su exaltación está asegurada; su vocación y elección es segura porque han
obedecido la plenitud de las leyes de Dios y han vencido al mundo. Aún cuando
tales personas "cometen algún pecado o transgresión del nuevo y sempiterno
convenio, cualquiera que sea, y toda clase de blasfemias, y si no cometen homicidio en
el que vierten sangre inocente, todavía saldrán en la primera resurrección y
entrarán en su exaltación; pero serán destruidos en la carne y
entregados a los bofetones de Satanás hasta el día de la redención, dice Dios
el Señor." (D&C 132:26) El Señor les dice: "Saldréis en la
primera resurrección; ....y heredaréis tronos, reinos, principados, potestades
y dominios, toda altura y toda profundidad." (D&C 132:19) El Profeta fue
sellado de esta manera. Es decir "que sabía por revelación y por el
espíritu de profecía, a través del poder del Santo Sacerdocio", que
llegaría a ser Dios en la vida venidera. A él la Deidad dijo: "Porque yo soy
el Señor tu Dios, y estaré contigo hasta el fin del mundo y por toda la
eternidad; porque de cierto, sello sobre ti tu exaltación, y te preparo un
trono en el reino de mi Padre, con Abraham tu padre:' (D&C 132:49)
Se deberá entender claramente que estas grandes
bendiciones no son parte del
matrimonio celestial; "las bendiciones
pronunciadas sobre las parejas en conexión con el matrimonio celestial están
condicionadas a la consiguiente fidelidad de ambos." (Doctrina de
Salvación, vol. 2 pág.58.)
En el manual del alumno de
instituto de D&C leemos:
D. y C. 131:5.
¿Qué es “la palabra profética más segura”?
El élder Bruce
R. McConkie dijo:
“Los
miembros de la Iglesia que se vuelcan enteramente a la justicia, viviendo
conforme a toda palabra que sale de la boca de Dios, hacen firme su vocación
y elección. Es decir, reciben la palabra profética más segura, lo cual significa
que el Señor sella la exaltación de ellos mientras todavía están en esta vida.
Pedro resumió la senda de la justicia que debe seguir todo santo a fin de
asegurar su vocación y elección, y luego (refiriéndose a la experiencia vivida
en el monte de la Transfiguración con Santiago y Juan) dijo que ellos tres
habían recibido esa palabra profética más segura (2 Pedro 1).
“Los
que son así favorecidos del Señor son sellados contra toda suerte de pecado y
blasfemia excepto la blasfemia contra el Espíritu Santo y el derramamiento de
sangre inocente. Es decir, tienen asegurada su exaltación; su vocación y
elección se han ‘hecho firmes’ o asegurado porque han obedecido la plenitud de
las leyes de Dios y han vencido al mundo.” (Mormon Doctrine, págs. 109-110; véase
también D. y C. 132:17, 26; Notas y comentario sobre D. y C. 76:53.)
La palabra
profética más segura se recibe después del matrimonio celestial. En el mismo
manual de instituto dice lo siguiente:
D.
y C. 132:26-27. ¿Asegura el matrimonio en el templo la exaltación de las
personas, pese a la forma en que vivan?
Algunas
personas han intentado distorsionar el sentido de estos versículos insinuando
que al casarse en el templo, uno tiene ya asegurada la exaltación. A ese
razonamiento se refirió Pedro cuando dijo: tuercen... las... Escrituras... para
su propia perdición” (2 Pedro 3:16). El presidente Harold B. Lee indicó que un
matrimonio en el templo puede ser perfeccionado y sellado por la eternidad,
pero que no hay garantía de ello en la ceremonia misma:
“Algunas
personas tienen el concepto equivocado de que si de alguna manera pueden entrar
en la casa del Señor y casarse, cuentan con la seguridad de alcanzar la
exaltación no importa qué hagan, y, para sustentar su forma de pensar, citan la
sección 132, versículo 26. Pero eso no es lo que indica el Señor. El Señor
asegura la exaltación a los que cometan errores, si se arrepienten de ellos” (Cram
for Life’s Final Examination, Brigham Young University Speeches of
the Year [Provo, 5 de enero de 1954], pág. 7). El presidente Joseph Fielding
Smith comentó lo siguiente:
“El
versículo 26 de la sección 132 es el pasaje más mal interpretado de las
Escrituras. El Señor nunca ha prometido a ningún alma que será llevada a la
exaltación sin el espíritu de arrepentimiento. A pesar de que el
arrepentimiento no se menciona en este pasaje, aun así, está, y debe estar
sobrentendido. Me extraña que todos conozcan el versículo 26, pero me parece
que nunca han leído o escuchado Mateo 12:31-32, donde el Señor nos dice en
substancia la misma cosa que encontramos en el versículo 26 de la sección 132.
“Así
que debemos deducir que aquellos de quienes se habla en el versículo 26 son los
que, habiendo pecado, se han arrepentido completamente y están
dispuestos a pagar el precio de sus pecados; de otro modo, no tendrían las
bendiciones de la exaltación. Es absolutamente necesario el arrepentimiento
para obtener el perdón, y la persona que haya pecado debe ser limpiada.” (Doctrina
de Salvación, tomo II, págs. 88, 89.)
La frase clave es “...y son sellados por el Santo
Espíritu de la promesa” (D. y C. 132:26). Este sellamiento está relacionado con
el hecho de “hacer firme” o asegurar la propia vocación y elección. (Véase Notas y
comentario sobre D. y C. 76:53; 131:5; 132:7.)
domingo, 4 de agosto de 2013
El Monte de la Transfiguración, un Modelo de Templo
Las escrituras siempre nos están mostrando imágenes y textos
que tienen relación con el Templo, como en un posteo anterior sobre el Monte delos Olivos. También podemos observar patrones que generalmente asociamos con el
Templo en el episodio conocido como la transfiguración. Los iré enumerando para
que nos sea más sencillo ordenarlos.
- Comienza el relato en Mateo 17 diciendo que a Pedro, Santiago y a Juan “los llevó aparte a un monte alto”. El término monte alto en las escrituras está relacionado a experiencias de visiones, ascensiones, estar en la presencia del Señor, traspasar el velo, etc., términos que están ligado a la experiencia del templo. Nefi, Moisés y el Hermano de Jared fueron sólo algunos que tuvieron sus experiencias celestiales en estos lugares altos, improvisando templos, o los templos simulan los montes altos, donde la tierra está más cerca del cielo.
- En Lucas 9:28 se nos indica que Jesús “subió al monte a orar”. El Templo es el lugar dedicado para la oración. Es el lugar donde podemos encontrar la mejor comunicación con Dios y obtener respuestas o revelación a nuestras súplicas. Jesús sabía que se puede orar en cualquier lugar, pero subir un monte para hacerlo indica un tipo de adoración especial.
- La ropa de Jesús se hizo blanca, resplandeciente (Lucas 9:29; Mateo 17:2). La ropa blanca es símbolo de la pureza y de estar limpios, en condiciones de estar en la presencia de Dios. Es una manifestación externa de nuestra espiritualidad interior.
- Aparecieron Moisés y Elías, personajes relacionados con la edificación y el poder en los Templos, ellos conversaban con Jesús sobre “la partida de Jesús” (Lucas 9:31). La palabra griega por partida es un eufemismo de muerte. Este tema de la partida de Jesús debe incluir su muerte, resurrección y ascensión, esos son los temas que se relacionan con la partida de Jesús de entre Israel. Tal tema de conversación no es distinto a los temas más importantes del evangelio que se han tratado en los templos desde siempre.
- Al presentarse Dios lo hace en una nube, de la misma forma que lo hacía para indicar la presencia de Dios en el Tabernáculo o en el Templo de Salomón (Éxodo 40:34). Esta nube llamada shekinah era una nube de luz, y una de sus funciones era ser un velo que cubría la presencia de Dios. El velo es un elemento presente en todos los templos.
- Pedro sugiere hacer tres enramadas, pero la palabra griega es σκηνή que también se usa para tabernáculo (Hechos 7:43-44; Apoc. 15:5; 21:3; Ver Léxico Griego-Español). Pedro pensaba construir tres espacios sagrados distintos, similar al Tabernáculo con sus tres espacios al igual que el Templo de Salomón.
- Según Joseph Fielding Smith, estos tres Apóstoles recibieron sus investiduras en el Monte de la Transfiguración (Doctrina de Salvación, Tomo 2, p. 94).
- Comienza el relato con Pedro, Santiago y Juan yendo al monte, ellos tres seres en un mundo telestial. Más adelante aparecen Moisés y Elías, seres trasladados, pertenecientes a un estado terrestre (EPJS p. 170), y finalmente está la presencia de Elohim en gloria celestial testificando de Su Hijo Amado. Este orden ascendente de los estados o grados de gloria tiene una relación directa con el orden del templo, tanto de los antiguos como de los modernos.
Cada uno de
estos punto manifiesta, por lo menos a mí, que las experiencia en el Monte de
la transfiguración tiene temas que están íntimamente ligadas a la de los
Templos Antiguos y modernos.
Roberto
lunes, 29 de julio de 2013
El Aposento Alto en los Templos SUD
Claramente podemos observar que los primeros Templos SUD
fueron construidos de dos pisos o más. Puede parecer que obedeciera a la
arquitectura de la época, pero al parecer el construir templos de más de un
piso era entendido como necesario por los primeros profetas.
Además de creer que los primeros templos fueron mostrados en
visión a los profetas que los construyeron, también puede tener su origen en el
Nuevo Testamento, por ejemplo en el día de Pentecostés, este evento se
desarrolló en una casa, que bien pudo haber sido un templo para los primeros
cristianos. El término “casa” que se usa en Hechos 2:2 para llamar al lugar de
reunión se traduce de la palabra griega oikos que en otras partes del NT se usa
para referirse a la casa de Dios (Mt 12:4; 21:13; Marcos 2:26; 11:17; Lucas
6:4; 19:46; Juan 2:16; Hechos 7:47-49; Heb. 10:21). Este lugar santo pudo ser
el mismo mencionado en Hechos 1:13-14 el cual contenía un Aposento Alto
dedicado a la “oración y ruego”, unos de los fines del Templo (1 Reyes 8:54).
Brigham Young declaró durante el periodo de Nauvoo: “las
ordenanzas de la investidura. . . siempre se deben realizar en un Aposento Alto1
(upper room, así también se usa en inglés en KJV en Hechos 1:13).
La primera investidura completa se recibió en Nauvoo en el
edificio de ladillos rojos, en el piso superior2. En el Templo de Nauvoo
el salón celestial estaba en el segundo piso, así como en los otros templos que
se construyeron en Utah y fuera del estado.
Para quienes tenemos un templo de un piso en nuestro país,
nos parece que podemos ser la excepción a la regla, sobre todo con los templos
sud que hoy se construyen de dos pisos con el Salón Celestial en el segundo
piso, el Aposento Alto.
1 George D.
Smith: The Journal of William Clayton, 250
2 History
Of the Church 5:1-2
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