domingo, 4 de agosto de 2013

El Monte de la Transfiguración, un Modelo de Templo




Las escrituras siempre nos están mostrando imágenes y textos que tienen relación con el Templo, como en un posteo anterior sobre el Monte delos Olivos. También podemos observar patrones que generalmente asociamos con el Templo en el episodio conocido como la transfiguración. Los iré enumerando para que nos sea más sencillo ordenarlos.

  1. Comienza el relato en Mateo 17 diciendo que a Pedro, Santiago y a Juan  “los llevó aparte a un monte alto”. El término monte alto en las escrituras está relacionado a experiencias de visiones, ascensiones, estar en la presencia del Señor, traspasar el velo, etc., términos que están ligado a la experiencia del templo. Nefi, Moisés y el Hermano de Jared fueron sólo algunos que tuvieron sus experiencias celestiales en estos lugares altos, improvisando templos, o los templos simulan los montes altos, donde la tierra está más cerca del cielo.
  2. En Lucas 9:28 se nos indica que Jesús “subió al monte a orar”. El Templo es el lugar dedicado para la oración. Es el lugar donde podemos encontrar la mejor comunicación con Dios y obtener respuestas o revelación a nuestras súplicas. Jesús sabía que se puede orar en cualquier lugar, pero subir un monte para hacerlo indica un tipo de adoración especial.
  3. La ropa de Jesús se hizo blanca, resplandeciente (Lucas 9:29; Mateo 17:2). La ropa blanca es símbolo de la pureza y de estar limpios, en condiciones de estar en la presencia de Dios. Es una manifestación externa de nuestra espiritualidad interior.
  4. Aparecieron Moisés y Elías, personajes relacionados con la edificación y el poder en los Templos, ellos conversaban con Jesús sobre “la partida de Jesús” (Lucas 9:31). La palabra griega por partida es un eufemismo de muerte. Este tema de la partida de Jesús debe incluir su muerte, resurrección y ascensión, esos son los temas que se relacionan con la partida de Jesús de entre Israel. Tal tema de conversación no es distinto a los temas más importantes del evangelio que se han tratado en los templos desde siempre.
  5. Al presentarse Dios lo hace en una nube, de la misma forma que lo hacía para indicar la presencia de Dios en el Tabernáculo o en el Templo de Salomón (Éxodo 40:34). Esta nube llamada shekinah era una nube de luz, y una de sus funciones era ser un velo que cubría la presencia de Dios. El velo es un elemento presente en todos los templos.
  6. Pedro sugiere hacer tres enramadas, pero la palabra griega es σκηνή que también se usa para tabernáculo (Hechos 7:43-44; Apoc. 15:5; 21:3; Ver Léxico Griego-Español). Pedro pensaba construir tres espacios sagrados distintos, similar al Tabernáculo con sus tres espacios al igual que el Templo de Salomón.
  7. Según Joseph Fielding Smith, estos tres Apóstoles recibieron sus investiduras en el Monte de la Transfiguración (Doctrina de Salvación, Tomo 2, p. 94).
  8. Comienza el relato con Pedro, Santiago y Juan yendo al monte, ellos tres seres en un mundo telestial. Más adelante aparecen Moisés y Elías, seres trasladados, pertenecientes a un estado terrestre (EPJS p. 170), y finalmente está la presencia de Elohim en gloria celestial testificando de Su Hijo Amado. Este orden ascendente de los estados o grados de gloria tiene una relación directa con el orden del templo, tanto de los antiguos como de los modernos.

Cada uno de estos punto manifiesta, por lo menos a mí, que las experiencia en el Monte de la transfiguración tiene temas que están íntimamente ligadas a la de los Templos Antiguos y modernos.

Roberto

lunes, 29 de julio de 2013

El Aposento Alto en los Templos SUD





Claramente podemos observar que los primeros Templos SUD fueron construidos de dos pisos o más. Puede parecer que obedeciera a la arquitectura de la época, pero al parecer el construir templos de más de un piso era entendido como necesario por los primeros profetas.

Además de creer que los primeros templos fueron mostrados en visión a los profetas que los construyeron, también puede tener su origen en el Nuevo Testamento, por ejemplo en el día de Pentecostés, este evento se desarrolló en una casa, que bien pudo haber sido un templo para los primeros cristianos. El término “casa” que se usa en Hechos 2:2 para llamar al lugar de reunión se traduce de la palabra griega oikos que en otras partes del NT se usa para referirse a la casa de Dios (Mt 12:4; 21:13; Marcos 2:26; 11:17; Lucas 6:4; 19:46; Juan 2:16; Hechos 7:47-49; Heb. 10:21). Este lugar santo pudo ser el mismo mencionado en Hechos 1:13-14 el cual contenía un Aposento Alto dedicado a la “oración y ruego”, unos de los fines del Templo (1 Reyes 8:54).

Brigham Young declaró durante el periodo de Nauvoo: “las ordenanzas de la investidura. . . siempre se deben realizar en un Aposento Alto1 (upper room, así también se usa en inglés en KJV en Hechos 1:13).
La primera investidura completa se recibió en Nauvoo en el edificio de ladillos rojos, en el piso superior2. En el Templo de Nauvoo el salón celestial estaba en el segundo piso, así como en los otros templos que se construyeron en Utah y fuera del estado.

Para quienes tenemos un templo de un piso en nuestro país, nos parece que podemos ser la excepción a la regla, sobre todo con los templos sud que hoy se construyen de dos pisos con el Salón Celestial en el segundo piso, el Aposento Alto.


1 George D. Smith: The Journal of William Clayton, 250
2 History Of the Church 5:1-2    


jueves, 6 de junio de 2013

El Monte de los Olivos como un Templo


El Monte de los Olivos puede ser visto como como un tipo de Templo visitado por el Señor, mostrando algunas características de estos santos lugares. Poco antes de la crucifixión Jesús se dirigió con los Apóstoles al Jardín de Getsemaní, ubicado en la parte occidental del Monte de los Olivos. En este relato es posible notar los tres espacios sagrados presentes en los templos así como en el monte Sinaí. Al llegar al Jardín les pide a los discípulos que permanezcan ahí mientras el continúa con Pedro, Santiago y Juan un poco más adelante. Al avanzar una distancia no indicada les pide a los 3 Apóstoles que permanezcan en ese lugar mientras él avanza unos metros más donde botará su preciada sangre (ver Mateo 26:30-39; Marcos 14:26-36).

Estas tres divisiones eran claramente vistas en el Templo, el patio para el pueblo de Israel, el Lugar Santo para los sacerdotes, y el Lugar Santísimo para los Sumo Sacerdotes. Es precisamente en el Lugar Santísimo que en el Día de la Expiación el Sumo Sacerdote ofrecía sangre para purgar los pecados de Israel (Levítico 16:15).

Aun antes de la era cristiana el Monte de los Olivos ya era considerado un lugar Sagrado por los hebreos. Podemos ver que David adoró a Dios en la cima de este monte (2 Sam 15:30, 32). En la visión que tiene Ezequiel sobre el Templo, él ve la gloria del Señor descansar sobe este monte (Ez. 11:22-23).
Se ha mencionado en otros posteos o artículos del concepto de ascensión que tienen asociados los Templos, conduciéndonos finalmente a la presencia del Señor, esto lo observamos literalmente cuando Jesús se despide de sus discípulos y asciende al cielo entre ángeles desde el Monte de los Olivos (Hechos 1:9-12).


Claramente este monte estaba asociado a la presencia del Señor y era considerado un lugar sagrado.

Roberto

jueves, 30 de mayo de 2013

Cristo y el simbolismo del Templo




Al examinar los elementos del templo antiguo podemos observar una similitud con el Salvador. Comenzando en el atrio exterior donde se encuentra el altar de sacrificio es fácil relacionarlo con Jesús, quien como dijo Juan el Bautista “¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” (Juan 1:29).

En el exterior también encontramos la fuente de agua donde los sacerdotes se purificaban para oficiar. Esto nos recuerda las palabras de Jesús en el pozo de Jacob: “Cualquiera que bebiere de esta agua volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré ano tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que brote para vida eterna” (Juan 4:13-14).

En el Templo de Herodes se encontraban ramas de viñas de oro adornando las puertas que conducían al lugar Santo, los que nos lleva a pensar en las palabras de Jesús refiriéndose a sí mismo: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. . . Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto, porque sin mí nada podéis hacer” (Juan 15:1, 5). Las puertas nos recuerdan también las palabras del Señor: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare será salvo” (Juan 10:9).

Dentro del lugar Santo había tres objetos que en silencio nos enseñaban sobre el Salvador. A la izquierda estaba la menorah, la lámpara de siete brazos, indicando la luz perfecta de Cristo, confirmando lo que él mismo nos ha dicho: “Aquél era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo” (Juan 1:9).
A la derecha, en el lugar Santo, estaban los panes de la proposición. En ellos podemos ver a Cristo, ya que él esperó que el pueblo lo reconociera como el   “verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. . . Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene nunca tendrá hambre” (Juan 6:32-35).

El tercer objeto en el lugar Santo es el altar de incienso, que simbolizaba las oraciones al Padre por medio de Cristo, lo que nos evoca el papel de Jesús, siendo él el único “mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5).

En el Lugar Santísimo estaba el arca del convenio que contenía tres elementos: el maná que ea el pan del cielo, símbolo ya visto con los panes de la proposición; también estaba la vara de Aarón que floreció milagrosamente, simbolizando la resurrección; y dos piedras o rocas que contenían la ley de Dios. El Señor es visto como la Roca : “y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo” (1 Cor. 10:4). También es llamado la Piedra en Hechos 4:10-12 “Este Jesús es la piedra rechazada por vosotros los edificadores, la cual ha llegado a ser cabeza del ángulo”.
Este artículo se suma a los otros sobre templos modernos que continúan siendo un símbolo del Salvador.  


lunes, 26 de noviembre de 2012

Templos en 3D


De vez en cuando encontramos hermosas herramientas relacionadas con nuestros guestos en internet, y más encima gratis permitiéndonos disfrutar de ellas. Briam Olson se ha dado el trabajo de crear modelos en 3D de varios templos haciendo posible que veamos un templo por todo su alrededor. Además, en su sitio tiene algo que llama infografía que es una línea de tiempo con los templos que han marcado un hito por el cambio en el modelo de construcción. Es muy útil la información que nos entrega. encontré esto gracias a Templestudy.com

martes, 6 de noviembre de 2012

Ritos y Ordenanzas en la Iglesia Primitiva



Ritos y Ordenanzas en La Iglesia Primitiva
Este texto corresponde al Segundo Capítulo del Libro "El Templo en la Iglesia Primitiva" de Roberto Vinett
  
 
El Templo en la Iglesia Primitiva 
Además de las enseñanzas de carácter más privado que tenía la Iglesia Primitiva, también se observa la realización de ritos y ceremonias que se entregaban a aquellos que se consideraban preparados para realizarlas. Posiblemente la enseñanza secreta anteriormente descrita era una instrucción preparatoria para la efectuación de ceremonias que se mantenían reservadas para los miembros más fieles de la Iglesia.

Las enseñanzas que dejó Jesucristo a sus Apóstoles sobre las ordenanzas del Templo no fueron escritas para el público, lo que al cabo de dos generaciones permitió que estas ordenanzas se hicieran algo confusas, y no se hiciese mucha distinción entre el rito de lavamiento con el del bautismo. Hugh Nibley dice que “el Señor les dijo que ‘esto es por dos generaciones más, entonces se les quitará, una iglesia menor quedará en su lugar; ... la verdadera iglesia retornará más adelante cuando Yo regrese con mi Padre. Esto por su puesto era una doctrina que a los cristianos no les gustaba mucho. Eran muy malas noticias para la iglesia que el Señor les dijera a los Apóstoles todas esas cosas’”1. Esto provocó que estas enseñanzas sagradas se mesclaran con las enseñanzas gnósticas y perdieran la claridad original con la que el Señor las entregó, quedando un cuerpo de escrituras altamente místico entre los gnósticos.

Ritos y Ordenanzas en el Nuevo Testamento
En el Nuevo Testamento encontramos a Juan enseñándonos sobre la ordenanza de la unción, distinta al ungimiento con aceite para ministrar a los enfermos2, esta ordenanza es acompañada por una instrucción completa que da una perspectiva sobre “todas las cosas”:

“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que ninguno os enseñe; así como la unción misma os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, así también como os ha enseñado, permaneced en él”3.

En el Evangelio de Juan encontramos que el Señor en privado, reunido con los Doce les introdujo en una ceremonia que él describió como necesaria para tener parte con él en la eternidad:

“se levantó de la cena, y se quitó su manto y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido. Entonces llegó a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies? Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora; pero lo entenderás después. Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Le respondió Jesús: Si no te lavo, no tendrás parte conmigo. Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza”4. 

Cada Apóstol participó de este lavamiento de pies el cual no tenía como fin simplemente quitar el polvo acumulado por el caminar, más bien era un símbolo de servicio entre uno y otros que el Señor les mandó que debían repetirlo entre ellos, convirtiendo esto en una ceremonia, ya que cada rito conlleva un símbolo para ser meditado y recordado5. No se esperaba que este rito u ordenanza fuera practicado por toda la Iglesia, la instrucción del Señor es para que se realizara entre el círculo de los Apóstoles. No hay más referencias al lavado de los pies en el resto del Nuevo Testamento como los hay para otras ceremonias, lo que confirmaría que era un rito de los que se practicaban en los círculos más íntimos del apostolado. Quienes sostienen que esta ceremonia no formaba parte de ningún rito que debía mantener la Iglesia no comprenden para quiénes iba dirigida este rito, era natural que a la muerte de los Apóstoles se terminara con tal acto y tampoco quedaran registros de Obispos u otras autoridades ya que nadie más participaba de ellas sino solamente los Apóstoles.

Pedro, Santiago y Juan disfrutaron de experiencias que no tuvieron el resto de los Apóstoles, es así como en el Monte de la Transfiguración contemplaron la visión en la que se presentaron Moisés y Elías el Profeta, ambos seres trasladados que posiblemente venían de la ciudad de Enoc, una ciudad completa de tales seres. No sólo tuvieron el enorme privilegio de estar en la presencia de estos dos hombres claves en la historia del Antiguo Testamento y del pueblo de Israel, sino más aún, sus oídos pudieron percibir con claridad la voz del Padre Celestial proveniente de una nube de luz dando testimonio de la divinidad del Maestro que ellos seguían. Esta experiencia fue dada en un monte, lugar análogo a un templo, donde se hace presente la presencia de Dios, siendo esta experiencia de carácter confidencial hasta la resurrección del Salvador. Aunque no esté explícito en los evangelios, el Presidente Joseph Fielding Smith nos enseñó que: 

“Estas llaves fueron dadas a Pedro, Santiago y Juan en el Monte de la Transfiguración, poder que recibieron de parte de Elías y Moisés; confirió este último las llaves del recogimiento de Israel. Cristo dijo a estos tres hombres, mismos que, creo yo, recibieron sus investiduras sobre este monte que no debían mencionar esta visión y lo que había ocurrido hasta que El no hubiese resucitado”6

Ritos y Ordenanzas entre las enseñanzas de los Primeros Cristianos
Clemente de Alejandría cita el Evangelio Secreto de Marcos como un documento que contenía enseñanzas sólo para los iniciados en los misterios del Evangelio o para quienes ya habían logrado alguna madurez en la doctrina cristiana. Hoy sólo tenemos fragmentos de esta obra, uno de los cuales menciona al parecer el evento en que Jesús levanta de los muertos a Lázaro.

martes, 25 de septiembre de 2012

El Arca en el Templo Nefita

Estuve leyendo el artículo de Don Bradley  que publicó en FAIR, y quiero compartir un resumen personal de su interesante documento.
Cuando Nefi declara que él y su pueblo edificaron un Templo semejante al de Salomón1, suponemos que no se refiere a la semejanza en el tamaño sino en su funcionalidad. El Templo que habían visto Lehi y Nefi en Jerusalén tenía claramente demarcado espacios sagrados, estando lo más sagrado o el lugar santísimo en el centro interior del Templo, lugar que tenía por propósito ser el hospedaje del Arca del Convenio. Esta Arca servía también de altar, cuando una vez al año, se celebraba la festividad más importante y el Sumo Sacerdote ofrecía sangre sobre la misma Arca.
Surge naturalmente la pregunta ¿cómo sería reemplazada el Arca del Convenio en el Templo Nefita? Se podía edificar espacios semejantes, utensilios parecidos, pero hay cierta dificultad en la construcción de un Arca, especialmente por su contenido.
El Arca del Convenio guardaba algunos elementos claves para la memoria de Israel, como las Tablas de la Ley que impulsaban a los Judíos a recordar que sus leyes eran dadas directamente por Dios; también en su interior se encontraban la Vara de Aarón y un recipiente con maná. Estos elementos se unían en el lugar Santísimo a los que portaba el Sumo Sacerdote, que era un Urim y Tumim con un pectoral o efod.
En la caja de piedra que le señaló Moroni a José Smith, llamada “Arca” por Martin Harris, se encontraban las Planchas, la Liahona, el Urim y Tumim con el pectoral, y la Espada de Labán. Estos objetos pueden tener un paralelo con las contenidas en el lugar Santísimo. El paralelo más obvio es El Urim y Tumim con los intérpretes nefitas, así como el pectoral con el efod. También podemos relacionar las Tablas de la Ley con las planchas que contenían escritura divina.
El maná era un recuerdo de la misericordia de Dios sobre el pueblo de Israel que le permitió no pasar hambre durante el éxodo2. Así mismo la Liahona fue un don de Dios sobre la familia de Lehi e Ismael, que les llevó por  los parajes más fértiles del desierto3.
La vara de Aarón floreció en el contexto de demostrar cuál sería la tribu líder escogida por Dios para conducir al pueblo, al ser presentada cada vara de cada tribu floreció la vara de Aarón quedando de manifiesto a todos que el Señor había escogido a la tribu de Levi, y en especial la casa de Aarón para liderar4. Nefi, al matar a Labán, su Goliat, marcó un precedente no admitido por sus hermanos mayores, pero evidenciaba a quién Dios había escogido para cumplir sus propósitos entre la familia que conducía fuera de Jerusalén.
Perfectamente es posible que el Templo levantado por Nefi tuviese un Arca donde se guardaban estos artefactos sagrados que tenían un efecto similar sobre la memoria del pueblo, de recordar las misericordias de Dios, el respeto a sus líderes y la obediencia a su palabra.
1. 2 Nefi 5:16
2. Exodo 16:13-15
3. 1 Nefi 16:16
4. Números 17:6-8
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